Por Teresa Donoso
11 enero, 2017

Aguacate todo el día.

Los granitos pueden, literalmente, arruinarnos el día. Si bien a todos (hombre y mujeres por igual) nos gustaría pensar que hemos llegado al punto en el que ya no nos preocupamos tanto de nuestra apariencia física y que da igual si nos salen uno o mil granos o si sufrimos de acné, algún día pasará y por el momento dejaremos de preocuparnos de cómo se ve nuestra piel en el espejo.

Sin embargo, la verdad es que a todos nos gusta disfrutar de una complexión tersa y sentir que nuestra piel refleja exactamente toda la energía y vitalidad que tenemos dentro y es por eso que solemos utilizar diferentes cremas y productos que prometen ser milagrosos y que, en general, no lo son.

Pero ¿sabías que la cura más sencilla está en su refrigerador y que ni siquiera te vamos a pedir que crees una compleja mascara facial y te la apliques? Tal cual, de hecho, te vamos a pedir que te comas toda la lista de ingredientes que te dejaremos más abajo.

Según el doctor Berkowitz, experto en nutrición y salud, lo que comemos y cómo comemos afecta de forma directa a nuestro cuerpo, especialmente cuando tenemos problemas hormonales (como problemas con nuestra tiroides) o cuando somos de esas personas que suelen llenarse de granitos justo antes de que empiece su período.

Eso fue lo que comprobó al tratar a Lauren Levinson, quien escribe para el sitio web Pop Sugar al ayudarla a cambiar su dieta para controlar la ingesta de azúcar y minimizar tanto sus deseos de comer a cada hora, como también los molestos granos que aparecían de cada tanto en su rostro. El doctor comenzó de la base que es importante comer varias veces al día en porciones controladas y nunca dejar de lado los carbohidratos, sino que combinarlos de forma adecuada con alimentos ricos en proteína y fibra.

“Comer comidas equilibradas minimizará los cambios en el azúcar de la sangre e incrementará los niveles de insulina”, aseguró el doctor.

Levinson aseguró que su flora intestinal y la salud de su estómago cambió completamente, pero nunca esperó que mejorar su digestión le ayudara también a mejorar su piel:

“Las bacterias que se encuentran en el estómago con las que controlan los grandes sistemas del cuerpo. Tienen un rol directo a la hora de ayudar a mantener la salud de la piel y ayudan a absorber nutrientes que necesita para protegerse y repararse… además ayuda a proteger la piel del daño tóxico del medioambiente”.

¿Qué cosas comenzó a comer Levinson? Acá te dejamos una lista:

  • Frutas con mantequilla de maní
  • Vegetales acompañados de aguacate
  • Pan bajo en carbohidratos (hecho a base de semillas)
  • Pocos lácteos y en su mayoría sin lactosa y bajos en grasa
  • Ensaladas con salmón
  • Crackers con hummus
  • Smoothies de fruta y mantequilla de almendras

Como puedes ver, son alimentos saludables, altos en fibra, con bajo contenido de proteína animal y con contenidos grasos muy saludables. Comer así no sólo mejora la piel, también ayuda a la concentración, da más energía y te hace sentir menos hambre. Levinson aseguró que después de todo un verano usando un protector solar muy grasoso, su piel estaba mejor que nunca y que justo antes de tener su período notó que, por primera vez, no se había llenado de granitos.

Adriano Russo

Al parecer comer de forma más consciente y evitar los productos procesados puede tener un cambio dramático en nuestra piel por la simple razón de que somos lo que comemos, y si comemos comidas poco naturales y muy procesadas nuestra piel, y cuerpo entero, lo harán notar.

¿Qué crees tú? ¿Te animarías a un desafío como este?

**Antes de realizar cualquier cambio en tu dieta consulta a tu doctor.