Por Teresa Donoso
16 diciembre, 2016

“Todo comenzó con un pequeño grano que me llevó a intentar limpiar mis poros que terminó en 15 minutos tocando mi piel”.

Somos muchas las que, al mirarnos al espejo y ver un grano, no podemos evitar la tentación de quitarlo o reventarlo ahí mismo. Lo mismo sucede con los puntos negros o los poros que se ven poco limpios: aparece esta urgencia asesina de apretar, limpiar y acabar con todo eso. Eso era exactamente lo que le sucedía a Samantha Escobar, quien en una columna que escribió para Seventeen, aseguró que a pesar de intentar cuidar su piel lo más posible, seguía sin poder deshacerse de este mal hábito.

Lo creas o no, intentar acabar con tus granos de esa forma es muy malo para la piel. Eso es lo que cree la doctora Julia Tzu, dermatóloga cosmética, no sólo porque puedes empeorar cómo se ve, sino porque además este hábito puede llevarte a terminar con un poro infectado:

“He visto muchos casos donde los pacientes deciden resolver su acné ellos mismos que terminan en infecciones de la piel o lesiones graves”.

-Julia Tzu a Seventeen.com

Fue así que Samantha se decidió a acabar con este círculo vicioso dejando de reventarse los granos durante una semana entera:

1. Día 1

Samantha Escobar / Seventeen

Samantha reconoce que tiene bastante marcas rojas en su rostro debido a que la noche anterior había estado intentando acabar con sus granos:

“Todo comenzó con un pequeño grano que me llevó a intentar limpiar mis poros que terminó en 15 minutos tocando mi piel”.


2. Día 2

En el día dos no vio cambios notorios, pero estaba feliz porque no había sido tan difícil evitar tocar su piel.


3. Día 3

Samantha Escobar / Seventeen

Aquí se empiezan a ver cambios notorios y también comenzó a ser más difícil romper el hábito:

“Fue difícil no pellizcar mi piel, especialmente cuando me di cuenta de que tenía un grano gigante”.

Pero todo valió la pena porque su piel estaba comenzando a verse menos roja.


4. Día 4

“Mi piel comenzó a verse mejor. Aún tenía algunos poros cerrados pero (¡sorpresa!) estaban bastante bien sin mi ‘ayuda’ (apretarlos)».


5. Día 5

Samantha se dio cuenta que tras cinco días de abstenerse de reventarse sus granos su piel se veía tan bien que ya ni sintió la necesidad de usar base de maquillaje. Sólo usó una crema con un poco de color.

“Claramente el experimento estaba ayudando a pesar de que no creía que fuese posible”.


6. Día 6

Samantha aseguró que ya casi ni veía marcas rojas:

“Aún habían algunas marcas pero casi ni se notaban comparadas con el día 1”.


7. Día 7

Samantha Escobar / Seventeen

Y finalmente, el día de la revelación. Como puedes ver en la imagen su piel se ve claramente diferente, con menos marcas y mucho más sana:

“Mi piel no es para nada perfecta, pero como pueden ver, está menos irritada y menos inflamada. Las partes rojas son más heterogéneas, los granos están más deshinchados. Creo que seguiré mirando estas fotografías como una forma de recordar que es mejor no tocar mi cara, sin importar lo tentador que sea”.

Aquí está la comparación entre el día 1 y el día 7:

Samantha Escobar / Seventeen

¿Increíble, no? Bueno, si los especialistas dicen que es mejor no apretarse los granos, habrá que creerles ¿no?

Hasta me dieron ganas de probar este método en mi rostro. Quizás lo haga. ¿Lo harías tú? ¡Cuéntanos!

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