Por Daniela Morano
30 noviembre, 2018

La supuesta cirujana inyectó en una de sus arterias por accidente, dejando los labios de su clienta del doble del tamaño normal.

Las cirugías plásticas no siempre tienen el resultado que la persona espera. Por muy de moda que estén entre famosas como la familia Kardashian, eso no quiere decir que no haya riesgos involucrados al inyectarse o quitarse partes del cuerpo por un fin estético. Especialmente si el dinero invertido en aquel procedimiento es poco para una cirugía de este tipo o la persona que realiza la operación no está capacitada.

Aunque inyectarse botox en el rostro sea algo más bien común hoy en día, un procedimiento que algunos cirujanos llevan a cabo a diario, siempre hay que tener resguardo al momento no sólo de pagar, sino que dejar tu vida en las manos de otra persona. Como ocurre con cualquier médico.

Facebook Rachael Knappier

Rachael Knappier tiene 29 años y ya se había inyectado botox en otras ocasiones, por lo que no le pareció extraño atender a una “fiesta de botox” junto a unas amigas. La mujer de Leicestershire, Inglaterra, fue a la fiesta con la intención de pasarlo bien, hasta que la cirujana plástica presente le preguntó por una pequeña imperfección que apareció en sus labios tras una herida que se hizo al chocar contra una puerta cuando era adolescente.

Knappier, estando entre amigas y habiendo tomado alcohol, aceptó que la mujer le inyectara botox sin saber si siquiera era un cirujana profesional, y en un ambiente poco higiénico o seguro. Pagó $292 dólares por el procedimiento, el cual jamás se espero que pusiera en riesgo su vida.

Facebook Rachael Knappier

La mujer en vez de inyectar a sus labios el botox, inyectó incorrectamente en una arteria, lo cual provocó que los labios de Knappier se inflamaran en un par de horas, cortando la circulación hacia gran parte de su rostro.

Contactó a un profesional que ya conocía quien le dijo que si el tejido seguía así, podría perder su labio superior.

Facebook Rachael Knappier

La esteticista, quien asumí en ese momento era una enfermera, no me pidió que firmara ningún tipo de papel lo que debería haberme parecido raro. Pero estando en una fiesta con amigas le quitó la seriedad al asunto”, dijo Knappier a Daily Mail.

El profesional al cual contactó le sugirió que fuera de inmediato a una clínica donde pudiesen disolverle el relleno, y comenzar a sanar sus labios.

Facebook Rachael Knappier

Nikki Milovanovic, representante de la Sociedad Británica de Cirujanos Plásticos, advirtió que aunque el botox es un medicamento que sólo se consigue con receta, muchos logran adquirirlo online sin permisos, y luego lo practican ilegalmente como ocurrió con la mujer de la fiesta.

Knappier por su lado aseguró que no pretende volver a atender una de estas fiestas.

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