Por Teresa Donoso
30 Marzo, 2017

Después de esto no soportarás ver ni UN video más de gente quitándosela.

Esta popular mascarilla negra se volvió bastante conocida gracias a las redes sociales, donde miles de personas comenzaron a subir videos de ellos mismos aplicándose la máscara y luego sacándosela. En la mayoría de los casos se generaba una situación muy tragicómica pues, al parecer, quitársela es muy doloroso. Aún así, parecía valer la pena, ya que muchos aseguraban que su piel se sentía más tersa.

Varios usuarios aseguraban que la máscara realmente quitaba todos los puntos negros e imperfecciones de una sola vez algo, que sólo incrementó su popularidad. El pensamiento era simple: duele porque sirve y sólo el dolor te dejará la piel más bella.

Especial / SDP Noticias

El problema es que al parecer esta conclusión es una falacia, y el dolor sufrido no es prueba de su eficacia. De hecho, así lo aseguran varios especialistas de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), quienes confirmaron que la máscara sí tiene componentes activos (como el carbón), pero que dichos componentes no sirven de mucho. De hecho, es probable que en muchos casos se presenten síntomas como dolor, ardor y picor, tres sensaciones que podrían indicar que tu piel está en problemas.

La mascarilla, según ellos, es bastante agresiva para piel, y en algunos casos podría incluso desencadenar una dermatitis irritativa cutánea o incluso dejar heridas en la piel del rostro. No te lo tomes a la ligera: según MedLinePlus esta condición podría causarte un enrojecimiento severo y también la aparición de ampollas con líquido en su interior -algo que, además de doloroso, se ve extremadamente mal. Ahora que lo sabes, de seguro vas a dejar de mirar esos videos donde la gente llora de dolor después de quitárselas. Realmente no tienen sentido.

Por eso siempre consulta con tu dermatólogo antes de tratar algún tratamiento nuevo. Es más seguro y podría evitarte un gran dolor de cabeza.