El mundo es un lugar hostil lleno de tristeza y desesperanza… al menos los lunes por la mañana. Por eso, siempre agradeceremos que en nuestra vida exista una persona optimista; esa que se levanta aunque tenga sueño, llena de música y velas aromáticas el ambiente y te da una frase positiva.

Y aunque tener a alguien positivo tienen sus beneficios, también se convierte en nuestro blanco cuando queremos descargar nuestra ira, ¿no es así?

Por eso, si convives o tienes siquiera cerca a una persona demasiado optimista, entenderás estas 11 cosas:

1. No importa qué tan feliz estés, esa persona siempre estará mejor que tú


2. Escuchas demasiado seguido la frase “todo tiene solución”


3. A veces, (solo a veces) te gustaría que esa persona sintiera tristeza, solo para poder consolarla


4. Sabes que delante de esa persona no puedes decir nada malo de nadie porque no se sumará a tu odio


5. Siempre cree que con yoga, pintando mandalas o comiendo sin gluten se te pasará todo


6. Y claramente a veces solo quieres quejarte, pero alguien no te deja


7. A veces te sientes como un bicho raro


8. Pero sabes que sin esa persona, estarías bastante peor


9. Porque a pesar de la mala racha que lleves, siempre estará esta persona con una sonrisa


10. Para hacerte sentir la persona más afortunada del mundo al tenerla


11. Porque la vida es mucho más fácil cuando vemos el lado positivo de las cosas

Y es que sinceramente no podríamos vivir sin ese alguien que nos haga sonreír todos los días.

La gente positiva es necesaria en nuestra vida, porque su actitud nos hace mejores. Esa actitud es la #ActitudLiberty, que está presente en todas partes. Si no nos crees, te invitamos a descubrir algunas historias que lo representan aquí

Vivir con la actitud correcta es vivir con Liberty.