La resequedad en las fosas nasales puede ser muy molesta, incluso dolorosa. La nariz está en primera línea de defensa contra las enfermedades infecciosas, ya que la humedad que existe al interior de ella ayuda a producir moco, el cual captura los virus, bacterias y partículas peligrosas antes de que entren en las vías respiratorias.

Por eso, sabiendo que nuestras fosas nasales son una barrera de protección, merecen que las cuidemos para que cumplan su función de la manera correcta, especialmente en estos momentos de alta contaminación del aire. Aquí te enseñamos cómo hacerlo de la manera más natural.

1. Cuida el ambiente

La contaminación presente en el aire es una gran causante de la resequedad e irritación nasal. Evita las sustancias que te dañan tanto a ti, como al aire que te rodea, especialmente si sufres de alguna alergia.


2. Mantén altas tus defensas

A pesar de que comúnmente los resfriados se asocian a narices húmedas, hay virus que secan las fosas nasales. Evita enfermarte manteniéndote fuerte y sano.


3. Suénate con suavidad

Los pañuelos desechables, por muy suaves e higiénicos que sean, si los usas en exceso, resecan e irritan con facilidad la piel. Intenta evitarlos cuando puedas, sonarse con agua es la opción más recomendable.


4. No olvides hidratarte

Tanto por dentro como por fuera. Tomar agua ayuda en gran medida a mantener tu piel humectada, también te recomendamos usar cremas o bálsamos hidratantes en tu cara, específicamente en la zona cerca de la nariz.


5. Usa soluciones isotónicas

Estas soluciones limpian y humectan, de manera natural, los conductos nasales para favorecer una mejor respiración. Además restauran los niveles naturales de humedad en la nariz.

Especialmente para estos días de alta contaminación que estamos viviendo en México, mantener nuestra nariz limpia y humectada es de suma importancia. Por eso, recomendamos Stérimar™ Uso Diario, una solución isotónica de uso diario 100% natural para la higiene y humectación nasal de toda la familia.