Somos muchos quienes compartimos la idea de que las mejores cosas ocurren cuando no son planificadas, cuando surgen de manera natural, cuando simplemente nos dejamos llevar por el vertiginoso ritmo de la vida, esa que nos sorprende de la manera más increíble. Como ya lo hemos dicho, somos muchos los que pensamos así, y las siguientes historias comprueban que todo, absolutamente todo puede cambiar del cielo a la tierra o en un abrir y cerrar de ojos. Claro, estas 5 personas nos cuentan sus impactantes experiencias que pasaron de ser triste a algo realmente genial. 

1. Una traición que lo cambió todo

Mi novio y yo llevábamos un año planeando el viaje que nos llevaría a recorrer Europa, todo estaba saliendo a la perfección, de vez en cuando revisábamos el itinerario para estudiar los destinos por los que pasearíamos y cuáles serían las atracciones que visitaríamos. En eso estaba cuando de pronto al celular de mi novio entró un mensaje sospechoso. Digo sospechoso porque el contacto era «señora 34» y el mensaje decía: «¿ya está todo listo para que la dejes con las maletas hechas?» Comencé a dudar, ¿será que me está engañando? ¿será un mensaje equivocado? Me hacia todas estas preguntas porque sinceramente no entendía nada. Hasta que todo se aclaró cuando enfrenté a mi novio, le pregunté que qué significada tal mensaje, y fue ahí que mis sospechas dejaron de serlo, me engañaba con otra hace más de 6 meses y tenía planeado dejarme plantada en el aeropuerto para que viajara sola. Debo decir que el mundo se me vino encima, que me invadió una pena inmensa con una angustia que te atrapa y no te deja en paz. Pero, levanté cabeza y me convencí de que él no era suficientemente bueno para mi, así que decidí hacer el viaje sola, tomé mis converse, compañeras de toda la vida y recorrí cada lugar, me empapé de cultura, de experiencias, de aprendizajes, de momentos, ¿y saben qué? Fue lo mejor que le pudo pasar a mi vida.

Laura, 28 años.


2. Un cambio de look que atrajo a gente interesante

Necesitaba hacer algo interesante con mi pelo, quería cambiar, verme diferente, y se me ocurrió la grandísima idea de comenzar a seguir cualquier consejo que veía en internet sobre cómo teñir el pelo de colores. Un día, decidida, me puse manos a la obra -o manos al cabello- y simplemente seguí mi instinto. Resultado: Un pelo completamente descontrolado, teñido de rojo cuando debió ser púrpura, es decir, TODO mal. En mi afán de solucionar dicho «problemita» recorrí absolutamente todas las peluquerías de mi pueblo, las Converse que usaba en ese tiempo parecía que me pedían a gritos que dejáramos de caminar, pero en ningún sitio querían recibir un «caso crítico». Cuando ya me resignaba a vivir con el pelo así, noté que un flash en mi rostro, me estaban sacando una foto. Luego me enteré que se trataba de un cazatalentos que vio en mi cabello una obra de arte, y así fue como me convertí en la estrella de una de sus series de fotos.

Camila, 24 años.


3. Ir a un cumpleaños sin regalo, ¿bueno o malo?

Mi mejor amigo Pepe celebra sus cumpleaños como si fuese la fiesta nacional más grande del mundo, y yo como siempre tengo problemas para recordar los planes a los que me apunto, olvidé por completo que ese viernes era la celebración de mi Pepe. No había comprado nada, no tenía ni siquiera un llavero que darle, y lo peor de todo, es que me traería muchos problemas. Tal cual, llegue a su casa con la típica excusa de «te debo el regalo» y su rostro se desencajó por completo. Yo, me sentía la peor amiga del universo, la peor. Pero, recordé que a mi amigo siempre le habían gustado unas Converse que tenía hace tiempo, pero que según él nunca pasaban de moda, así que en mi afán de no decepcionarlo, me las saqué  y le dije que para mi no había nada más importante que él, que ahí tenía un pedacito de mí, a través de mis tenis.

Nico, 30 años.


4. Una noticia que esperaba dar hace años

Lo veníamos intentando hace muchísimo tiempo, hace unos 3 años exactamente. Mi marido y yo queríamos con todas nuestras ansias un hijo, pero por cosas de la vida o de dios eso no había ocurrido. En muchas ocasiones quisimos darnos por vencidos y vivir nuestra vida así los dos solitos. Eso de alguna manera marcó un antes y un después en nuestra relación porque modificaba nuestro plan de vida y todo lo que siempre soñamos, se esfumaba. Aún recuerdo cuando todo cambió, era verano y comencé a notar que mi cuerpo estaba algo diferente, fue así que noté que estaba embarazada. Luego de estar cien por cien segura debía pensar en cómo dar la maravillosa noticia a mi marido, así que utilicé nuestro fanatismo por las Converse para darle la mayor alegría. Las ordené de menor a mayor donde él pudiese verlas. Una vez que estaba en casa, lo primero que hizo fue tomar la más pequeñita, y entendió de inmediato que ya no seríamos dos, sino tres.

Cecilia, 38 años.


5. Me sacaron de la clase

La profesora de un ramo en específico era realmente complicada. Un día decidió que estaba estrictamente prohibido ir a sus clases en tenis, y yo como vivía sobre mis tenis (las clásicas Converse que todos tuvimos en algún momento), no acaté esa regla por considerarla autoritaria. Me volví una rebelde y asistí a la Universidad todos los días con ellas. Esto causó la molestia de la profesora y no me dejó entrar por no vestir para la ocasión. Yo, como una persona que sigue las reglas (bueno, a veces) salí al pasillo para esperar la siguiente clases y ahí poder entrar al salón. Pero, cuando estaba ahí se cruza en mi camino la persona más linda que jamás haya visto, se trataba da Claudia, la chica a la que siempre había amado con todo mi ser y mi corazón. Ella me vio parada y me preguntó qué pasaba, le conté y decidió acompañarme en la lucha de vestir como quisiéramos. Desde ese momento no nos separamos nunca más, y hoy 4 años después es mi flamante esposa.

Juanita, 32 años.

Increíble que todas estas historia tengan un protagonista principal, ¿no? ¿Ya te diste cuenta de cuál? Claro, se trata de trata de Converse, que son sin duda tu mejor compañía al momento de vivir tus mejores historias. #InMyConverse.

¿Cuál es la tuya?