En un mundo en el cual existe el futbol, parece imposible no creer en la magia. Y no solamente por las cosas impresionantes que una persona puede hacer con una pelota en los pies, sino también por las cosas increíbles que un remate a un arco puede hacer con la mente humana. Todos los días, miles de millones de personas miran fijamente a la pelota en una cancha y gritan, sudan, lloran por ese deporte

De hecho, el futbol es tan mágico que no solo nos vuelve locos de amor, sino también por la adicción. Cuando menos lo notas, una persona puede pasar del amor al vicio, a ser un loco total, y quizás tu amado (a) está viciado (a) y no logras reconocerlo. Pero no te preocupes: ¡descubre con esta lista si tu pareja está enamorada o adicta al futbol!

1. Una mesa de la casa con telarañas…

“¿Hoy vamos a comer en la mesa?”, te preguntan. Tú respondes negando la cabeza o diciendo “No”, pero lo cierto es que él siempre dice que no. ¿Y por qué? Porque está frente al televisor viendo un partido, aunque sea la final del campeonato mexicano o un partido de una liga del otro lado del mundo. Entre el polvo y las telarañas, la mesa llora… ¡Cómo extraña las migajas que le dejan encima!


2. Más que un “estilo de decoración”.

Como se puede apreciar, esta habitación es de un niño. Y es aceptable que un niño fascinado por el futbol tenga una habitación llena de pelotas y cosas así. Pero si una persona ya tiene 30 o algo así y su casa está llena de adornos de tu club, hay un problema… Quizás tu pareja cree que la casa es un bar deportivo, cuando no lo es.


3. Un hábito de hablar “a la defensiva”.

“¡Pero si a ti te encantan las cremas para la cara y yo no te digo nada!”, es lo que te responde tu pareja cuando surge la acusación de adicción. Y aunque tu amado (a) diga “Pero gastas un montón en ropa” o “Vas a la peluquería” todo el tiempo, tú tienes la razón: tú haces esas cosas por diversos motivos, ¡y tu pareja hace todo pensando en el futbol! Y por eso, claro, surgen discusiones, pedidos de perdón…


4. El futbol ya es un intruso constante en tu día a día.

Imagínate la siguiente situación: despertar a las 3:00 de la madrugada con una alarma porque tu pareja programó un partido repetido para verlo a esa hora. Seguramente se te escaparía una grosería (o muchas, en realidad) por una pregunta muy simple: ¿qué persona normal haría algo así? Y si alguien puede ser capaz de hacer eso, ¡quizás esté viendo partidos incluso en el trabajo… o comience a ir al estadio cada vez más!


5. ¡Gastos compulsivos!

Todos tenemos nuestro lado comprador compulsivo: ropa, bolsos, comida, libros, celulares… La lista suma y sigue, y muchas veces no es un problema: es simplemente un placer culpable. Excepto cuando incluso lleva una persona a comprar siempre los shorts de tu equipo, una camiseta tamaño XXXL y sucia de los años 80 (que nunca te quedará bien), tazones, pósters, llaveros, cortinas, cubrecamas… ¡y hasta un viaje al otro lado del mundo para ver a la selección nacional!

Y estas son solo algunas señales de la adicción profunda que el futbol puede provocar. La pasión por el deporte más popular del mundo puede ser hermosa, pero también puede ser un tremendo problema… ¡y hacerte reír a carcajadas! Ilumina tu mente y descubre cómo es una persona totalmente adicta al fútbol con la nueva comedia Eres Mi Pasión. Y con Luli (interpretada por Mariana Treviño), la mujer de la familia, aprenderás a lidiar con un auténtico “futbol-hólico” como su marido Pedro Gallo (Mauricio Isaac). ¡Solo en cines!