Las fiestas de Navidad y Fin de Año siempre son buenas ocasiones para ver parientes que no ves hace mucho tiempo, compartir momentos inolvidables, sacar fotos familiares, comer ricos platos… Pero si hay una persona en la familia con una gripita, una gripota o una gripe «tradicional», esa velada inolvidable también puede ser una ocasión para que tu tío te colme la paciencia con sus estornudos gigantes o tu hermano te contagie con los suyos… En el fondo, puede haber alguien con una nariz a punto de cobrar vida propia con tanto estornudo.

Y hay varias situaciones que te permiten detectar esos problemas y saber qué es una «gripota» y una «gripita». ¿Quieres saber cuáles son?

1. Más molestias que alarma en la mañana.


Cuando estás muy agripado, puedes llegar a colmar la paciencia de todos con una incontrolable cadena de estornudos. Y peor aún es cuando eres casi insoportable porque estornudas como máquina y encima de todo toses con catarro. Cuando te pasa eso, no tienes una gripe cualquiera: tienes una gripota.


2. Sesiones de un millón de fotos.

Cuando tienes una gripota, de esas que te hacen estornudar con mucha mucosidad y toser con una fuerza difícil de retener, no sólo está la molestia del ruido sino también la pena de las sesiones de fotos familiares. Cuando estás así, a cada 5 fotos que se sacan, en 4 de ellas apareces con una mueca


3. Decoración de pañuelos y remedios.

Tampoco es lindo despertar en la mañana de Navidad o en el primer día de un nuevo año rodeado de pañuelos de papel arrugados, pastillas, tapas de frascos de jarabeCuando te pasa eso, seguro tienes una gripe. ¡Cuídate!


4. Juntos y contagiados.

Otra señal para detectar que tienes una famosa gripe es cuando notas que, al final de la reunión familiar, algunos estornudan contigo. Si notas eso, la gripe en tu interior logró su objetivo: ¡contagiarse! Nada mejor que una ocasión así para mostrar el poder de una clásica gripe.


5. La mejor ropa… con un «adorno extra».

Cuando tu hijo o un niño de tu familia está estornudando con ganas y tosiendo sin parar, probablemente sea una gripita. Y puedes estar seguro de que es así si lo ves con su ropa más adorable y, de repente, aparezca con esa linda camisa «decorada» con unos moquitos… ¡Aaayyy!


6. «¡Suénate, niño, por Dios!»

quinn norton / Flickr

La nariz de un niño con gripita muestra toda su fuerza cuando ves a tu tierno sobrino así, en la cena de Navidad, con mucosidad en su rostro, y por más que le digas que se suene o intentes ayudarlo, él sigue feliz de la vida

Pero no te preocupes: si tú o alguien de tu familia tiene una gripota, una gripe o una gripita, nada perjudicará tus fiestas y ningún sobrinito con mocos y gripita o adulto con tos de perro y gripota arruinará las fotos familiares. Para que no te pierdas estas posadas, por la gripe o tos, al primer síntoma que tengas, toma Prindex. ¡Rápido alivio para toda la familia!