Lo nutre bien porque le sienta bien.

Si te digo maternidad una música de cuna se te aloja en el cerebro, y una sonrisa instantánea cubre tu rostro. Colores pasteles y la sensación de calma te inunda por completo.

Ok, pero la realidad es bastante diferente cuando te hablo de niños de dos años. Ahí la música se vuelve siniestra, como en una película de terror, y la cara de horror es la que ahora cubre tu rostro.

Sí, es que los niños que llegan a la etapa de los 2 años, sufren una serie de transformaciones horrorosas curiosas que te hacen decir: ¿será mi hijo realmente?

Pero bueno, antes de que pierdas la paciencia y decidas tomar tus maletas para irte por siempre, te quiero contar que esta etapa es perfectamente normal y superable. Todas las mamás pasan por esto… Solo basta un poco de información que te daremos a continuación:

1. Crea acuerdos

Es normal que a los 2 años quieran hacer prevalecer sus propias alternativas. En esta etapa comienzas una independencia que recae en preferencias y elecciones. Sí, estás conversando con un niño de dos años, pero eso no significa que no puedas llegar a un acuerdo con ellos. En vez de decirles: “no”, diles: “Esto no lo haré, pero podría hacer esto en su lugar”. Eso les dará una sensación de control y evitarás una pataleta.


2. Explícales las cosas

“Porque no” no es una respuesta. Un niño de 2 años es perfectamente capaz de entender una razón si se les explica con calma y normalidad. No uses un tono condescendiente, no es necesario. Mientras más sencilla y lógica sea la explicación, más razonamiento podrá desarrollar.


3. No lo obligues

Ni a comer, ni a compartir sus cosas, ni siquiera a negociar. Si bien debes mantener los límites claros, está en un periodo muy individualista que no contempla la empatía ni el sentido común. Cuando crezca podrá compartir algunas cosas y entender otras, pero si no está en su mente aún, obligarlo solo lo pone peor.


4. Sé directa, pero no agresiva

Basta con que le des una orden para que él tenga que recibirla y hacerla; pero a esta edad él está tanteando tus límites y viendo hasta donde puede llegar. Ser directa y sin rodeos ni adornos te permitirá transmitir un mensaje claro que el niño codificará como algo que debe hacer, que no es negociable.


5. No conoce las dimensiones de los castigos

Por eso no entiende que le hayas apagado la televisión. Recordará que antes le advertiste que si seguía portándose mal, esto iba a suceder, pero ellos no dimensionan. Por lo tanto no te desesperes; haz lo que creas correcto y con tiempo ellos comenzarán a entender que si hacen “X” cosa, le pasará “Y”.


6. Sé concreta al preguntarle algo

De repente te das cuenta de que todo lo que habla cuando está solo, no es lo mismo que responde cuando tú le preguntas algo. Antes de que te eches a llorar de desesperación, considera que los niños a esta edad no saben contestar de manera resumida a “¿cómo te fue en la guardería?”, por eso se remiten a decir: bien. Prueba haciéndole preguntas más directas y concretas como: ¿Jugaste mucho hoy?, ¿a qué jugaste?, etc.


7. Sus opiniones son valiosas

Así que escúchalo, aunque te de mucha flojera ponerle atención porque en realidad no sabes si quieres oír la canción que les cantó la profesora esta mañana. Pero si quieres que deje los berrinches para llamar la atención, es mejor que le des un poco de tu tiempo y dedicación.

No es tan difícil disfrutar junto a él esta etapa, de verdad, no te desesperes.

#TeEntendemosMamá, porque sabemos que no es fácil.

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