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El cine chileno está en un momento trascendental para el resto mundo. Así lo demuestra el reciente premio Oscar que recibió Sebastián Lelio por su película «Una Mujer Fantástica», como Mejor Película Extranjera. Sin embargo, esta última película es tan solo uno de esos ejemplos de temas incómodos que hasta hace unos años nadie quería tocar. 

Y es que las cosas cambiaron, y para bien, pues en una sociedad que está cada vez más convencida de la existencia de sus propios derechos, lo que más necesitamos es quitarnos el disfraz de «los jaguares de Latinoamérica» y quedar con la piel que nos identifica: la de un país que lleva muchos años queriendo decirlo todo, y no callar nunca más.

Pero es justo ahí, escarbando en los recuerdos, que encontramos una selección magistral de películas chilenas hechas desde 1925 hasta la actualidad, largometrajes que son parte de La Historia por su crítica a aspectos tabú de esos años, y que, pese a todo, lograron mantenerse en el recuerdo de muchos cinéfilos.

Prepárate para un golpe de realidad que no querrás olvidar jamás:

1. Canta y no llores, corazón (ó el precio de una honra) (1925)

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En una antigua sala de cine en Concepción, luego de varias décadas perdida, fue encontrada la única copia que existe de esta obra, la cual fue restaurada por la Cineteca Nacional. Esta película cuenta la historia de una inocente joven, que vive en una acomodada hacienda al sur de Chile; de clase social alta, se enamora del hijo de un hacendado millonario, quien solo la utiliza como una cosa.


2. Vergüenza (1928)

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Sífilis, locura, chantaje y femicidio: Una radiografía del pasado, que aún pena en el presente. Casi 100 años atrás el cine mudo retrató las «vergüenzas» de una sociedad que, hasta el día de hoy, se sigue escondiendo tras cuatro paredes.


3. La chica del crillón (1941)

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Joaquín Edwards Bello escribió la novela del mismo nombre, en la que fue basada la película que retrata a Teresita Iturrigorriaga, una chica de la alta sociedad que se ve enfrentada a la «pobreza en la que se sume con su padre luego de que este haya quedado arruinado tras quedar viudo. Ella debe «tolerar» el convivir rodeada de conventillos y cités.


4. Tres tristes tigres (1968)

Esta película marca un precedente en el imaginario colectivo nacional actual. Se trata de un grupo de «decadentes» personajes que intentan conseguir una felicidad efímera a través de la visita a bares, cantinas y moteles. Se trata de una obra que ha sido calificada en algunas oportunidades como la «mejor película chilena», y es que nos llega directamente en los sueños e ideales. Cualquier parecido a la realidad es mera coincidencia.


5. Valparaíso mi amor (1969)

Lejos del Valparaíso turístico, se esconde una realidad social que pocas películas han mostrado con tanta crudeza y sinceridad como esta obra basada en hechos reales.


6. Joven y Alocada (2012)

¿Qué pasa cuando la moralidad y la religión van en contra de tu felicidad? Una película que por primera vez retrata abiertamente la lucha de una chica que, atraída por otra mujer, se enfrenta a una familia conservadora, una sociedad que juzga, y a sus propia rabia.


7. El club (2015)

Un grupo de sacerdotes enfrentan sus pecados en una pequeña «casa de retiro», custodiados por una mujer que los atiende y los cuida. Esta casa en realidad es la cede del escondite de atrocidades censurables. Una mirada sarcástica a la realidad chilena callada por muchos.


8. Una Mujer Fantástica (2017)

Joven, transexual, cuestionada y juzgada. Esa es la mirada que Sebastián Lelio le da a una realidad que pocos han querido tomar con seriedad: la identidad sexual. Esta película es mucho más que una alegoría a la apertura sexual de nuestros tiempos; se trata de una obra que cala en lo más profundo.

Esta es una de las películas que se suma desde el 26 de abril, a la parrilla de contenidos que Claro Video posee en su plataforma streaming. Como una joya nacional, esta película será parte de más de 300 contenidos existentes en la sección Pantalla Nacional, y que pretende mostrar la calidad de la producción hecha en Chile.

No solo películas clásicas, sino además estrenos y películas que siguen en cartelera, son parte de esta plataforma que quiere llevar la calidad cultural de la industria cinematográfica a todos los hogares que contraten el servicio.

¿Entiendes ahora por qué el cine chileno es muchísimo más que un premio Oscar?