Por Daitsu
Aire sin tonterías.

Retroceder en el tiempo es imposible. Aunque soñemos con cambiar ciertas cosas que hicimos (mal o bien) en nuestra vida, tenemos que resignarnos a vivir lo que tenemos. Sin embargo, nada cuesta ponernos en el caso de haber hecho algo distinto, ¿qué hubiera pasado?

¿Y qué pasaría si pudiera apretar un botón y cambiar algo? O mejor aún, tener un mando para controlarlo todo. Sí, sabemos lo que estás pensando, y es que estamos seguros de que en más de una de estas oportunidades te hubiese gustado tener un mando para enmendar tus errores, por muy tontos que parezcan:

1. Cuando hiciste un examen sin haber estudiado

Sí campeón, todos quisimos lo mismo: un mando que detuviese el tiempo y nos permitiera revisar las respuestas mientras hacíamos el examen.


2. Cuando dijiste lo que no tenías que decir

A todos nos ha pasado; a veces hablamos mucho, ¿no?


3. Cuando llamaste a tu [email protected] con el nombre de tu ex

¡Ups!


4. Cuando saliste sin paraguas, y te dijeron que llovería

¿Por qué eres así?


5. O cuando hiciste algo tan estúpido, que aún sabiendo lo estúpido que era lo hiciste de todas maneras

Aquí es cuando no sabemos si tener un mando para hacer que eso no ocurra, o hacer que te ocurra muchas veces para que aprendas.


6. Ese día en que seguiste comiendo, aún cuando no podías más

Y pensaste que siempre podrías más… pero no.


7. Cuando te comprometiste a hacer algo

Todos somos víctimas de nuestras propias promesas, una de ellas es quedar con alguien, y darte cuenta de que estabas muy cómodo en tu casa.


8. Y cuando escribiste esa carta al amor de tu vida, que te dejó al mes siguiente

No te sientas mal, todos hemos caído en esta trampa de creer que alguien será para toda la vida. Error de novato😜.

¿Y tú, has querido controlarlo todo?

Tenemos una mala noticia, no puedes.

Lo que sí que puedes controlar, y sin mando, son los nuevos aires acondicionados de Daitsu con tecnología WiFi. Decide la temperatura de casa directamente desde tu smartphone o tablet, así de fácil. Daitsu, aire sin tonterías.

¡Qué maravilla!