Ser feliz es ser el mejor plan.

Ya nada importa. Tal vez fue un camino largo, pero cada paso valió la pena, y cuanto más crece, más segura estás de ello.

Sabes que todo ese sacrificio no fue nada comparado con la satisfacción de sentir esa pequeña manita sobre la tuya y poder ver el rostro de alegría del nuevo miembro de la familia, de tu hijo.

Si tuvieses que pasar por todo el proceso nuevamente para obtener el mismo resultado, lo harías sin dudar. Mil y una vez más. 

Y es que vas por la calle como si fueras una persona común, aunque la realidad es otra: detrás de ese rostro hay infinito amor para repartir y una fuerza inmensa que te permite conseguir lo que te propongas. Hay garra, hay pasión, hay sudor, hay unas ganas tremendas de amar.

Sé que las cosas no han sido fáciles, pasaste por muchos tropiezos, altos y bajos, tristezas y alegrías, pero tenías una ilusión: el deseo de una familia, e hiciste ese deseo realidad, porque tu amor de madre pudo más. 

Fuiste, eres y serás siempre más fuerte que las adversidades, y eso es lo que te ha hecho llegar hasta acá. Eres el tipo de mujer logra lo que quiere, porque trabaja por ello, porque lo merece, porque no se queda de brazos cruzados esperando que las cosas sucedan, sino que simplemente las hace suceder. Así es como después de todo, construiste tu familia; paso a paso, porque tus ganas de ser mamá hicieron que fuera posible.  

Quizás estuviste nerviosa, te trataron de hacer dudar, te dijeron que no era lo correcto, e incluso tuviste que convencer a muchas personas sobre tu decisión. Sin embargo; cuando esa personita ya duerme en casa y su corazón late tibiamente a tu lado, agradeces haberte mantenido firme. Ahí comprendes que la recompensa es infinitamente mayor al esfuerzo. Todo vale la pena. Todo vale la alegría de ser mamá.

Independiente del camino que hayas tenido que recorrer, permíteme decirte que te conozco muy bien, por el simple hecho de que alguien como tú es mi madre. Una madre que me enseñó lo infinito que puede ser el amor y lo infinito que puede ser el esfuerzo constante por demostrarse a sí misma y al mundo que ser madre no es concebir, que realmente va mucho, mucho más allá.

Sé que te sientes infinitamente afortunada de poder vivir la dicha de ser mamá. Sin embargo, permíteme dejarte algo en claro: los verdaderos afortunados somos nosotros, tus hijos. Afortunados de que nos hayas elegido, afortunados simplemente por tenerte. 

Por eso es que hoy quiero agradecerte por tanto cariño, tanto amor y tanto esfuerzo, pero sobre todo por siempre tener la convicción de que que ser mamá es #ElMejorPlanDelMundo y por demostrarme que de eso no tienes ninguna duda. GRACIAS, me enseñaste lo que es darlo todo, me enseñaste de valor, de respeto, de convicciones, de perseverancia, de vida y de sueños, y esto es para ti.

¿Emocionada?

Con la intención de reconocer y agradecer la dura labor de todas las madres, BCP hizo este conmovedor video que nos tiene a todos secándonos las lágrimas. Y es que ellas se merecen esto y mucho más. 

Gracias por tanto, mamá.