Érase una vez un grupo de mujeres que, en vista del deterioro de su piel, decidieron hacer algo al respecto. Una a una comenzaron a comentar sobre lugares en el que trataban su piel con máquinas, pero jamás imaginaron que lo que vivirían parecería un cuento de terror.

Las décadas pasaron, y fue recién entonces cuando salieron a la luz las primeras imágenes de lo sucedido, que si bien, no fue nada terrible, a juzgar por esas fotos dudo mucho que cualquiera de nosotras en la actualidad nos queramos someter a algo parecido. Les estoy hablando de estas máquinas, que en los años 50’s y 60’s fueron todo un boom en los centros de estética. Lograron captar la atención de muchas mujeres adineradas que buscaban tratamiento para barritos, espinillas, deshidratación, etc.

¿Se imaginan sentarse en la consulta del Dr. Mortis, solo porque tienes los poros cerrados, o un par de arruguitas? Yo, que me considero bastante reacia incluso a los tratamientos poco invasivos que existen en algunos centros de estética, no podría haber pasado ni 5 minutos cerca siquiera de una de esas terroríficas máquinas.

Lo bueno es que eso quedó atrás. Día a día la tecnología que mucho amamos nos fue facilitando la vida. Primero fueron las depiladoras eléctricas, luego los drenajes linfáticos, las depiladoras láser y así; las cosas han evolucionado positivamente para nosotras.

De hecho, hoy existen máquinas que hasta hace poco solamente estaban en centros de estética, pero desarrolladas a la medida de nuestro hogar. Y no son monstruos gigantes aparatosos, sino pequeñas maquinitas que logran resultados profesionales, sin la necesidad de que las utilice uno de ellos.

El último caso que me tocó ver fue el de La Forett, que lanzó un montón de productos electrónicos especialmente diseñados para tratar los problemas que nos aquejan; impurezas, tonificación, acné, arrugas, piel muerta, etc. Incluso nutre la piel de manera no invasiva.

Puedes encontrar todos sus productos aquí, y ver según lo que necesitas la mejor alternativa para ti.

Solo estoy segura de que no hubiese sobrevivido a un tratamiento de belleza en los 50′, ¿y tú?