No existe una fórmula secreta para lograr el éxito, ya que los sueños son distintos para todos, por lo que no hay una manera generalizada para conseguirlos.

Pero lo que sí podemos asegurar, es que sea cual sea tu sueño, este no se cumplirá si no lo persigues.

Y para demostrarte que ningún sueño es imposible y todos tus objetivos pueden hacerse realidad con esfuerzo y perseverancia, te vamos a contar la historia de un personaje, que a pesar de todos los obstáculos que le puso la vida, jamás se rindió.

Toño es un profesor chalaco, que además de enseñar, se dedica a imitar a su gran ídolo Héctor Lavoe. A Toño, la vida nunca le ha sonreído demasiado, no tiene padres, su hermana está internada en un hospital psiquiátrico, tiene deudas y su novia está a punto de dejarlo.

Pero hay algo que Toño sí tiene, un sueño y es conocer a su máximo ídolo Héctor Lavoe, un sueño que no dejará de perseguir por ningún motivo.

Cuando Lavoe llegó a Lima en 1986, Toño vio esto como una señal, un signo de esperanza, un golpe de suerte, al que se aferró con todas sus fuerzas y decidió que esta sería su oportunidad. Toño hizo de todo para acercarse a su ídolo y llevarlo a conocer a su hermana; se paró frente a su hotel durante horas; lo persiguió; lo imitó a tal punto de lograr un parecido físico y vocal; incluso, se hizo pasar por él.

Toño sabía que después de todo lo malo que le había tocado vivir era hora de encontrar el día de su suerte y afortunadamente así fue. 

Si esta historia te puso una sonrisa en la cara, debes saber que ya está disponible en Movistar Play el primer capítulo de “El Día de mi Suerte”. La serie que cuenta la historia de Toño, el imitador de Héctor Lavoe que, a pesar de todos los golpes que le ha dado la vida, no deja de buscar su destino y todo habrá valido la pena cuando su vida cambie para siempre.