Muchas veces, andar en automóvil puede ser un placer inigualable. ¿A quién no le gusta manejar su vehículo con la radio a todo volumen y sin nadie más en las calles? A todos nos gusta así. Sin embargo, a veces pareciera que la ciudad nos detesta porque llena las calles de embotellamientos… entonces, el placer se va con el viento y aparece en su lugar el estrés y la rabia.

Existen muchas otras cosas que le pueden pasar a tu automóvil… y son situaciones mucho peores que verlo estancado en medio a un mar de vehículos. Por eso, siempre debemos estar preparados para evitarlas. ¿Sabes cuáles son?

1. Un choque en los bolsillos.


Una cosa es que choquen tu vehículo y lo dejen hecho puré, lo cual es bastante terrible. Pero otra cosa es que tu auto quede inhabilitado porque TÚ chocaste con otra persona… en esos casos no sólo tendrás problemas con tu vehículo, sino también con el pobre conductor que perdió su vehículo y (probablemente) también su cabeza por la rabia. Y claro, la rabia que siente es hacia ti. En esa historia, tú quisieras volver en el tiempo y tus bolsillos lloran.


2. Abandonado en plena calle.

¿Sabes lo que es la piola de un automóvil? Es una pieza pequeñita, pero que es MUY importante. Imagínate que estás aplacando el estrés de un embotellamiento con música a todo volumen, tranquilo, hasta que de pronto la marcha no funciona. Quizás se te rompió esa pieza. Y por eso, ahora estás abandonado y casi sordo por los bocinazos que deberás soportar en tu oído. Y en esa situación, lo único que quieres es desaparecer.


3. El motor frito.

¿Eres de esas personas que hacen un chequeo de tu vehículo una vez a cada 10 años? ¿O a cada dos o algo así? Existen personas que son así y, cuando menos lo esperan, sienten un olor extraño viniendo del capó. A veces puede ser que el auto sólo esté acalorado, pero en otros casos puede ser el premio mayor: Un motor fundido. Con este problema, no sabemos quién va a estar más caliente, si tu cabeza enrojecida de rabia o el propio motor…


4. La «fuerza de la naturaleza».

Sólo un creyente en teorías conspiratorias o alguien parecido andaría paranoico por la calle, con la idea de que un desastre ocurrirá a cualquier momento. Pero, al menos, ser así trae una ventaja, un paranoico estaría preparado en caso de que ocurra un temblor, una inundación o algún desastre natural. No estamos diciendo que seas paranoico, el punto es que un desastre de esos sí puede ocurrir alguna vez, y si ocurre, tú puedes estar preparado y evitar daños a tu querido vehículo… o no.


5. Conducir sin seguridad.

A veces, conducir con seguridad no es simplemente estar frente al volante con un cinturón de seguridad. Eso es clave, por supuesto, pero no es lo único que te da seguridad. Para conducir de una manera verdaderamente segura, debes tener papeles al día… y uno de ellos te ayudará a enfrentar todos los demás problemas de esta lista: El seguro. Si no tienes uno y algo te pasa, te habrás arrepentido de no haber contratado uno.

Todas estas cosas son capaces de arruinar tu mañana, tu tarde… o incluso tu día completo. De hecho, son capaces de ponerte en problemas que te arruinen mucho más que un día. Por lo tanto, debes buscar soluciones para prevenir estos problemas… y si existe un único medio para enfrentar todos estos problemas, aún mejor.

Y la buena noticia es que sí existe: es el Seguro de Auto BBVA Bancomer.

Con él, podrás personalizar tu seguro como más te convenga y pagar sólo por lo que eliges, estar cubierto en daños a terceros, poder contar con servicios de cambio de llantas, grúa, gasolina y pasos de corriente… y lo mejor es que puedes contratarlo en línea de forma fácil y manejar tu seguro desde la app BBVA S.O.S.

No esperes más y asegura tu auto con BBVA Bancomer.