Por Secret

Hay algo con lo que simplemente todas las mujeres nos podemos sentir identificadas. Así es, pregúntaselo a cualquiera que tengas cerca y te dirá que sí, que lo ha oído en su interior. Lo tenemos ahí, justo en el pecho.

Hablamos del sexto sentido: esa intuición a la que nos enfrentamos cuando rápidamente nos damos cuenta de que algo huele mal.

De hecho, hay tanto machismo normalizado que a hasta parece que cuestionar esos comportamientos se ve mal. Como cuando nos encontramos en una reunión de trabajo, damos una idea que hemos estado estudiando por varios días y sabemos es valiosa, pero simplemente… deciden omitirla. Luego un compañero da tu idea y se la aplauden. No nos vengan a decir que eso no venía oliendo mal. O cuando un hombre se atreve a criticar a una mujer que volvió a trabajar luego de tener a su bebé, ¡red flag!

Como mujeres, hemos aprendido a lidiar de manera inteligente con estas situaciones que nos hacen sudar y huelen mal. Volvamos al ejemplo de la reunión de trabajo. No hay nada mejor que seguir nuestro sexto sentido y hacernos valer dándole con mucha tranquilidad una bofetada con guante blanco al sujeto que robó nuestra idea cuando el jefe pregunta más sobre ella y la única que pudo responder dominando el tema correctamente eres tú.

Si te sientes incómoda, y tienes algo en el pecho que te llama a hacer algo al respecto, cambies de rumbo o tomes nuevas decisiones, entonces, ¡hazlo! En esos momentos, esa intuición femenina se puede volver tu mejor amiga y te ayudará a tomar decisiones que solo te agradecerás a ti misma.

Por lo mismo, también queremos dar el ejemplo y decidimos hacer un experimento social junto a 3 mujeres de distintas edades y con diferentes experiencias. En él, queremos que cada una de ellas se sincere sobre un momento en el que se dio cuenta de que algo olía mal y decidió hacerle caso a su sexto sentido. ¿Te damos un adelanto? Todas concuerdan en que lo mejor que pudieron hacer… fue tomar como guía principal a su intuición.

Y lo mejor es cuando nuestra intuición termina ayudando a modificar el pensamiento colectivo, cuando rompes paradigmas o las cadenas de las costumbres equivocadas, cuando dejas una pequeña huella o marcas un precedente para las siguientes mujeres en la oficina o la escuela o para las siguientes generaciones en tu familia. A eso le llamamos “Cambiar lo que huele mal”.

Y tú también puedes ser una de las mujeres que comparta su experiencia con el mundo. ¡Queremos escucharte! Por eso, el 11 y 12 de diciembre, en la Fuente de Cibeles, Roma Norte, habrá una Blue Wall instalada por Secret, a la que podrás asistir para escribir una situación en la que hayas decidido seguir tu sexto sentido y cambiar lo que huele mal.

Todo esto con el propósito de invitar a todas las mujeres a compartir eso que te hace orgullosa de ser quien eres y de cambiar el mundo porque confías en tu sexto sentido.

Junto a Secret, el desodorante invisible que no deja manchas en tu ropa ni en tu piel, siempre podrás darle la batalla al sudor y confiar en ti misma. ¿Te animas a participar? No faltes, porque te estaremos esperando.