Existe una particularidad acerca de los niños, una que puede considerarse una verdad absoluta; los niños han cambiado, y mucho. Sin embargo, para hablar realmente de este cambio, primero debemos entender que muchos de los aspectos de ser niño, o de la niñez en sí, han evolucionado hasta influenciarlos de una manera positiva.

Entre los cambios más relevantes encontramos la manera de jugar, la forma en la que se relacionan con los adultos y su capacidad de estar al tanto de todo lo que ocurre en el mundo a través de la tecnología.

Estos cambios son cada vez más evidentes, y lejos de hacer una apología de lo que está bien o mal, debemos reconocer las escasas similitudes que actualmente existen con la niñez de épocas pasadas. Pero ¿qué los diferencia?

La mayor diferencia se observa en el rápido entorno al que están expuestos constantemente, todo sucede muy de prisa. Hoy en día los niños están acostumbrados a la inmediatez, a encontrar en internet la diversión que buscan, así como también las respuestas a todas sus interrogantes. Al contrario de lo que ocurría hace unos años atrás, esta capacidad de tener todo al instante se ha convertido en una herramienta que les permite desarrollar sus capacidades y habilidades de una forma dinámica y diferente.

Pensemos que, hoy en día los niños tienen en su poder diversas plataformas que les enseñan; a leer de una forma dinámica, a hablar cantando, a reconocer animales, incluso a armar puzzles.

Son estas particularidades las que evidencian el cambio, uno para bien, pues no encanta ver cómo siguen desarrollándose.

Y es que estos cambios son inevitables, no podemos ir en contra de ellos, y es que el uso responsable de la tecnología por pare de los niños supone un desarrollo de sus habilidades, potenciando importantes aspectos de su conducta y crecimiento. Es más, muchas de las cosas que nuestros padres nos enseñaron es probable que ellos las hayan aprendido solos. Se trata de evolución, de cambios que van ajustándose a la medida de lo que quieren y también de su forma de ser.

La Cajita Feliz de McDonald’s también evoluciona constantemente, al innovar pensando siempre en los niños. Por eso, ofrece una opción nutritiva para ellos: con más frutas y vegetales. Los invitamos a visitar McDonald’s y conocer el nuevo menú de la Cajita Feliz junto a toda la familia.