Las historias de sirenas cada vez se han vuelto más comunes. Muchas investigaciones e imágenes que revelan apariciones, han hecho que la credibilidad de estas criaturas haya aumentado considerablemente. Sin embargo pocos se han atrevido a contar una experiencia tan aterradora y surrealista como la de Tom. A continuación te la contamos desde su propia voz.

“Apenas tenía 16 años cuando me tocó hacerme cargo de mi familia. No estaba preparado para eso porque recién iba en secundaria, y todo para mí era salir y divertirme. Pero mi madre tuvo un accidente automovilístico al que no logró sobrevivir. Mi padre, por su parte, nunca existió en nuestras vidas. Solo quedábamos mi hermano pequeño y yo. 

Vivo en un pueblo de pescadores, y no fue difícil aprender el oficio. Dejé la escuela y me puse a trabajar cuanto antes, porque tampoco teníamos una herencia con la cual subsistir. Fue así como conocí el mar: su fuerza, su temperamento y sus secretos. El océano se convirtió en mi segundo hogar; la soledad del trabajo nocturno, y el sacrificado estilo de vida que debimos comenzar a llevar, me impulsó a aferrarme mucho del mar.

Con los años mi hermano creció y se fue del pueblo; por mi parte no quise moverme, pues ya estaba enamorado de la pesca y de lo que podía hacer con ella. Así que a mis 23 años me vi solo en medio de un pueblo casi fantasma. Fue en ese momento en el que decidí comenzar a bucear y a conocer más a fondo lo que había detrás de esa misteriosa masa azul. Especies que jamás supe que existían, colores inimaginables en las profundidades: todo me tenía alucinado.

Pero el 18 de junio de 2016 viví la experiencia más aterradora de mi vida. A las 4 de la mañana comencé mi aventura hacia las profundidades, a esa hora las cosas están más calmadas, y las especies se dejan ver. Todo iba bien, pero un animal que no podía identificar me venía siguiendo. Pensé que era un tiburón, y comencé a nadar hacia la superficie; pero todo cambió cuando escuché el sonido sordo de un grito desesperado.

Miré hacia abajo, y unos dedos unidos por unas membranas (contradictoriamente humanos) me estaban sosteniendo del pie. No puedo recordar los detalles, pero el rostro de esa criatura era humano. Sus rasgos eran más femeninos, y su torso era evidentemente humano. Durante dos segundos me sentí seguro, pero confundido. Sin embargo, después del relajo, la extraña criatura mostró sus diminutos y afilados dientes, en busca de mí.

Lo que recuerdo desde ese momento son solo fotografías en mi mente. Imágenes borrosas y mucha sangre. Durante 2 meses estuve con la pierna rota, y miles de recuerdos que quisiera olvidar, por mi propio bien”.

Esta es una historia de ficción, sin embargo si te gustan los enigmas, te hubiese encantado que hubiese sido real, ¿no? Y es que, podría pasar si alguna vez nos cruzamos con una verdadera sirena. ¿Crees que no es posible? Entonces atento a lo que pasa en el pequeño pueblo de Bristol Cove, porque sucesos inesperados y aterradores están sucediendo. Los conocerás en el estreno de Sirena, este 12 de junio por Sony.