Al principio, yo no entendía por qué mis amigos me decían «Grinch». Pero no demoré mucho en darme cuenta de que me llamaban así porque todos ellos son fanáticos de los festivales de música y yo, por otro lado, parecía el peludo monstruo verde en Navidad cuando los acompañaba a sus conciertos. Mientras ellos saltaban y gritaban, yo permanecía en mi lugar -o al menos intentaba, porque el mar de gente siempre te empuja de un lado a otro.

Yo nunca supe cómo rayos mis amigos tienen la paciencia de esperar la llegada de las bandas de pie, rodeados de un montón de gente apestando a sudor y brutos que te pegan codazos «sin querer queriendo» y sin mirar por dónde se mueven.

Además, ¿cómo es posible tener paciencia para soportar esas bandas que sólo van a marcar presencia y decir «Hola, existo», que los organizadores colocan sólo para rellenar el tiempo, y que juntas suman la gran mayoría del cartel? Y también es súper genial comer comida cara, con sabor a unicel y refrescos a temperatura ambiente, ¿no? Es como si un monje tibetano y el cuñado de la peor suegra del Universo me enseñaran juntos el arte de la paciencia.

Pero ahora todo cambió. Ocurrió algo increíble: ¡descubrí un festival que me gusta!

El año pasado, mis mejores amigos me invitaron al Carnaval de Bahidorá, en el Parque Natural Las Estacas. Y yo, claro, llegué armándome de valor y paciencia. Pero lo primero que noté fue el ambiente tranquilo y súper buena onda del lugar, sin esos locos con brazos largos que te pegan codazos. Eso fue sorprendente. Y con la variedad de música y actividades que había, no tenía que estar esperando como una estatua a que llegara la próxima banda: podía probar la danza estática, nadar en una piscina… ¡e incluso meditar o hacer yoga!

La comida tampoco estaba nada mal. ¿Y qué puede ser mejor que estar rodeado de naturaleza y comer en una fogata o frente a una galería de arte al aire libre? Bueno, ese festival también lo tenía.

Y lo más importante de todo, ¡el setlist estaba genial! Había música electrónica, rap, hip-hop… De todo un poco. ¿Ya vieron el setlist de este año? Está imperdible.

Entonces, si a mí me gusta tanto y espero con ansias la edición 2020, ¿cómo no te va a ENCANTAR a ti?

No te pierdas el Carnaval Bahidorá 2020, del 14 al 16 de febrero, en el Parque Natural Las Estacas, porque ahora tiene una novedad: la experiencia de Doritos Alive, una plataforma en el Carnaval que te permitirá disfrutar de los mejores ritmos, de los mejores sabores de Doritos, del make-up y peluquería de talentosos estilistas y de la diversión de crear tu propia música. ¿Qué más se puede pedir?