Siempre habrá algo que despierte en nosotros las ganas de llorar; un logro conseguido, una fotografía o el recuerdo de ese primer amor. En definitiva, nuestra vida está y seguirá estando marcada por momentos que hagan correr una lágrima por nuestra mejilla.

Ahora bien, hemos dicho que probablemente sea un recuerdo o una imagen lo que nos emocione, pero, existe un elemento presente en la vida de todos que tiene este mismo efecto; hablamos de la música.

La música nos transporta a escenarios emocionales que nos permiten expresar de diferentes maneras todo lo que estamos sintiendo, y hace que relacionemos las canciones a un pasaje de nuestra vida.

¿Qué provoca que nos emocionemos?

Un estudio llamado Scientific Reports ha permitido llegar a conclusiones realmente sorprendentes. Y para esto se analizó la actividad cerebral de 21 personas mientras escuchaban 3 canciones diferentes: su favorita, una que simplemente les agradara, y otra que les parecía horrible.

Luego de esto, se estableció que la canción favorita activa un patrón de actividad en la “red neuronal por defecto”, que se asocia con procesos en los que dejamos volar nuestra imaginación, o cada vez que nos conectamos con nosotros mismos.

Generalmente escuchamos la música que nos gusta, y al hacerlo experimentamos pensamientos y recuerdos profundamente personales, que muchas veces terminan en una lagrima. Dicho de otra manera, las lágrimas asociadas al placer de una canción pueden ser causadas por una estimulación de nuestro sistema nervioso al satisfacer nuestras expectativas.

Sin embargo, debemos decir que, las preferencias de escuchar música son individuales y los diferentes tipos pueden crear una variación en la forma en cómo lo enfrentamos.

Una canción despierta recuerdos inesperados

Lo cierto es que cada melodía despierta un recuerdo en nosotros, y los investigadores del estudio Scientific Reports así lo confirman. Además, aseguran que este fenómeno se produce aunque la canción no tenga letra y sólo sea instrumental.

Hay sensaciones que sólo una canción puede despertar, la que podemos expresar con un grito de emoción o con una lágrima.

Y son precisamente estas emociones las que Firestone Sound Trip de seguro te hará sentir. Y es que se han convertido en el mejor compañero para transformar la música en una aventura y hacer derramar más de alguna lágrima de emoción.

Firestone Sound Trip, la música nos hace rodar