Los mejores y más deliciosos sabores para deleitar los sentidos de toda tu familia. Santa Clara lo sabe y quiere compartir contigo su secreto contigo aquí. 

Un producto artesanal se define como de alta calidad, hecho en pequeñas cantidades, y usualmente, a mano o por medio de técnicas tradicionales. Esto implica muchísimas cosas, pues en su cadena de producción entran en juego ciertos valores que, en la práctica, no siempre vemos en las grandes industrias.

Hoy por hoy, la gente se preocupa por cómo fueron creados los alimentos que lleva a su mesa, y eso explica que términos como “orgánico” o “ecológico” se hayan puesto tan de moda.  Así, cada día son más las empresas que se preocupan por que sus alimentos estén libres de químicos o sean cosechados de forma tradicional. Y todo esto no solo beneficia nuestra salud, sino también el sabor y la calidad: 

1. Porque son buenos para tu salud

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Son más sanos porque están libres de residuos tóxicos utilizados en la agricultura convencional para eliminar insectos o plagas. Estos, a mediano o largo plazo, podrían dañar nuestro organismo. Los productos artesanales son cultivados en suelos equilibrados por fertilizantes naturales, y por lo mismo, son más nutritivos (tienen más vitaminas y minerales).


2. Son más sostenibles con el medio ambiente

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Esta es una de las máximas premisas: los productos cultivados de esta forma colaboran en la conservación del medio ambiente, ya que evitan contaminar la tierra, agua y aire con los procesos industriales.


3. Tienen niveles de calidad superiores

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Desde la siembra, el agricultor se preocupa por el crecimiento óptimo de los alimentos, y ya en la cosecha se escogen a mano solo los que cumplan con los estándares de mayor calidad. Así que cada fruta o verdura que el cliente coma, fue elegido personalmente por el experto, no por una máquina.


4. Respetan el bienestar de los animales

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Por ejemplo, las ganaderías ecológicas tiene el objetivo de evitar el estrés de los animales y potenciar el crecimiento en semi libertad: permiten que los animales crezcan a su ritmo natural y en unas condiciones adecuadas, no son manipulados artificialmente para lograr una mayor producción y su alimentación es libre de transgénicos, pesticidas o fertilizantes.


5. No contienen pesticidas ni organismos genéticamente modificados

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Los pesticidas químicos usados  habitualmente en la agricultura convencional dejan residuos que aparecen en los alimentos y afectan nuestra salud. Su uso también es perjudicial para la salud del trabajador agrícola y del medio ambiente. Consecuencias similares tienen los organismos genéticamente modificados.


6. Ni aditivos sintéticos

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Los alimentos cosechados de forma artesanal no contienen aditivos de síntesis que puedan provocar problemas de salud (insuficiencia cardíaca, osteoporosis, migrañas e hiperactividad). Al ser cultivados sin el uso de agro-químicos, se respetan los ritmos naturales y el resultado es equilibrado y muy rico en nutrientes.


7. Impulsan el desarrollo de las comunidades

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Consumiendo productos de cercanía también apoyamos el desarrollo local y sostenible de comunidades y pequeños agricultores, que caerían en la despoblación al no poder comercializar a gran escala. Además, así aseguramos la no desaparición de variedades, usos y técnicas de cultivo, semillas y tradiciones.


8. Y principalmente, porque son más sabrosos

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Ya que son elaborados de forma artesanal y cuidadosa, estos productos conservan mejor sus gustos originales, lo que implica que cualquiera de sus derivados va a tener mejor sabor, más intenso y natural.

Consumir alimentos artesanales no es moda, es la mejor opción para tu salud. ¡Y saben más rico!

¿Te hemos abierto el apetito? ¡Pues acércate a Santa Clara! Así tratamos los ingredientes, para ofrecerte productos de la mejor calidad. Nuestra leche natural y saborizada, los yogurts y los helados tienen un sabor irresistible, porque cuidamos cada detalle desde el origen.