Imagina que estás en la arena, bebiendo agua de coco bajo un sombrilla y con el paisaje de un mar azul frente a tus ojos… o imagina que estás bañándote en esas refrescantes aguas, en paz con la vida y con el mundo, hasta que lo único que escuchas son tus propios gritos y todo lo que ves es un bulto en el agua mordiéndote viciosamente. Tu forcejeo no hace nada por alejar el animal y nadie más puede oír tus gritos, hasta que luego despiertas sudoroso de tu pesadilla.

Si crees que ese bulto sería una clásica piraña o quizás un tiburón blanco, podrías estar equivocado: Hay animales aún más siniestros. De hecho, las vastas y misteriosas aguas marinas ofrecen tantos depredadores extraños y terribles que adjetivos como “aterrador” quedan pequeños para poder describirlos. ¿Quieres conocerlos?

1. El miracielos norteño.

Wikimedia Commons

Si este animal se ve para ti como un pez feo o como una piraña con un color extraño, tienes razón: Es casi como una piraña, es feo y tiene un color extraño. Pero te equivocas si crees que no hace nada más, porque es uno de esos animales con un “arma especial”: el camuflaje. El miracielos norteño no sólo muerde con mucha fuerza, sino que se esconde bajo la arena para sorprender a sus presas y atacarlas violentamente


2. El tiburón anguila.

Flickr / lbolya

Ya sería suficientemente aterrador decir que este tiburón posee 300 dientes enormes y filosos divididos en 25 filas dentro de su boca, ¿no? Pero eso no es todo, porque para colmo, esta bestia de 4 metros de largo tiene la capacidad de atacar a su presa mordiéndola brutalmente y constringiéndola (es decir, apretándola como una boa constrictor) al mismo tiempo.


3. El pez demonio.

En lo profundo de la zona abisal, un sector terriblemente oscuro del mar habitado por criaturas inimaginablemente siniestras, vive este pez con una lámpara natural que muestra su piel casi transparente, dos ojos que parecen los ojos de la muerte misma y una serie de agujas que deben torturar de dolor a sus presas. Y no es capaz de devorar otros pececitos, sino también grandes criaturas por su estómago flexible.


4. La víbora de mar.

A unos 2.800 metros de profundidad vive esta criatura con enormes y muy filosos dientes, nado muy elusivo y ataques inminentes. Se dice que esta criatura es muy difícil de atrapar, porque se queda quieta y abre su boca como si fuera una trampa de osos. Si cualquier criatura se acerca, la trampa se cierra… ¡imagínate si fuera tu brazo! Tendrías que decirle adiós, para siempre.


5. La anguila engullidora.

Alexei Orlov / Wikipedia Commons

Con una mandíbula similar a la de un pelícano, una mandíbula fuertísima y un siniestro color negro, su nombre lo dice todo: Esta criatura es capaz de engullir, sofocar y digerir presas enormes. De hecho, cuando va a la caza, se abalanza contra la presa abriendo su boca como si fuera un gran paracaídas… ¡y zas! La anguila engullidora se traga a la enorme presa, no la deja escapar y una vez encerrada, acaba con su vida.


6. El tiburón duende.

Dianne Bray / Museum Victoria

Como si no nos bastara ver esos dientes de agujas, que podrían perfectamente poblar terribles pesadillas con sus rápidas y letales mordidas o esa gigantesca y horrible nariz, existen dos cosas que lo hacen aún más terrible: Este tiburón mide al menos 3 metros, puede nadar muy rápido y posee piel transparente… ¡sí, siempre estás viendo sus interiores!

Aunque nos sumerjamos más y más en el mar, y hablemos de criaturas con dientes de agujas, formas de boa constrictor u otras viciosas características de este lugar que conocemos como el mar, ninguno de ellos se compara a una criatura especialmente terrible… y no estamos hablando de orcas ni tiburones, estamos hablando de las sirenas. ¿Te cuesta creerlo? Entonces tienes que observar todo con tus propios ojos en la serie Sirenatodos los martes a las 10, por Canal Sony

Advertencia: Después de verla, quizás no quieras volver a entrar al mar nunca más…