Por Klim®

Nadie puede negar que la infancia es la mejor época de la vida, y es que en aquellos años no existían las preocupaciones ni el estrés, más bien solo pensábamos en jugar, correr y divertirnos con los amigos del colegio o con los vecinos. Además, ¿quién no pasaba las tardes de un domingo jugando con los primos en la casa de la abuela?

Ser niño es lo mejor. ¿Alguien nos podría dar una máquina del tiempo?

Hicimos esta lista recordando las ocurrencias y buenos momentos que todos los colombianos hicimos alguna vez. ¿Cuántas de estas cosas recuerdas?

1. Creerte el mejor músico del mundo mundial

Echábamos a volar nuestra imaginación y armábamos toda una batería con tamborcitos de lata.


2. Ponerte creativo con mamá

Pintar las latas, llenarlas de tierra y poner una planta. Pero lo realmente asombroso era cuando ponías semillas y brotaba una hojita.


3. Ahorrar cada pesito para comprar dulces

Moneda que nos caía en las manos, moneda que guardábamos en la alcancía de lata. Luego nos íbamos a la tienda a comprar dulces y chicles para compartirlos con los amigos. Acéptalo, más de una vez te acabaste todos los dulces sin darle a nadie.


4. Jugar al teléfono roto

A veces éramos súper creativos, a las latas les poníamos cuerdas para así crear un teléfono que se pudiera comunicar de un cuarto a otro. De esta forma jugábamos entre amigos para ver si se entendían claro los mensajes.


5. Competencias de zancos

Eran suficientes dos latas y dos lazos para hacer un par de zancos y jugar carreritas en el patio de la casa. Eso sí, nos llevamos uno que otro tropiezo y más de un raspón.


6. Jugar bolos caseros

Para sentirte todo un profesional, no era necesario ir más allá del patio… porque lo único que necesitabas era conseguir varias latas para demostrar quién tenía la mejor puntería; así que cada quien juntaba las latas que tenía en su casa y después a jugar toda la tarde tumbándolas.

Jugar y jugar era lo mejor de nuestra infancia, sobre todo con juguetes hechos de latas. Klim® quiere que recuerdes aquellos años, por eso lanza su edición limitada vintage de la lata de leche Klim®.

No te quedes sin tu lata vintage de Klim®, porque bien dicen que recordar es vivir.

¿Qué otras cosas recuerdas de cuando eras niñ@?