Jeffrey Woods, un joven adolescente de Estados Unidos, rápidamente se dio cuenta de que no era tendría una vida fácil en la ciudad a la cual se mudó. Con muy poco tiempo en su nuevo hogar, tres jóvenes que él no conocía se le acercaron para robarle a él y a su hermano Liu… pero él ofreció resistencia. De hecho, los atacó para salvar a su hermano. Pero los tres jóvenes volvieron a agredirlo y él, esa vez, fracturó sus manos y los dejó gravemente heridos. Entonces, Jeff se dio cuenta de que disfrutaba con hacerle daños a los demás y se volvió loco, se cortó los párpados para no pestañear jamás, su boca para sonreír para siempre e inició un frenesí asesino.

Con historias como esa, de Jeff el Asesino, se construyó la nueva tendencia del terror: los creepypasta, relatos que surgen y se alimentan de la imaginación de los usuarios de Internet. Y Jeff y su locura es sólo una de muchas historias.

Con un nombre derivado de las palabras “creepy” (“siniestro” en inglés) y “paste” (de “copy-paste”, o el “copiar-pegar” de contenidos, acción común en sitios web), estas leyendas urbanas aparentemente surgieron desde los inicios de los años 2000.

Y desde asesinos sociópatas, como Jeff, hasta muñecos de un show de niños, como Candle Cove, hay relatos para todos los miedos. ¿Quieres saber, por ejemplo, cómo es Candle Cove?

En uno de los tantos foros de la red, el relato muestra la historia de una serie de usuarios recordando un popular programa infantil de títeres de los años 70, sobre una niña que se hizo amiga de unos piratas.

Sin embargo, algunos recordaban aspectos muy siniestros sobre el programa… Por ejemplo, el personaje “Skin-Taker” (tomador de pieles), un esqueleto pirata que usa ropa de niños humanos, y un capítulo del programa en el cual los títeres gritaban alaridos de agonía durante todo el episodio.

A veces, ni siquiera se necesita diálogo para hacer algo siniestro. Y en eso consisten los creepypastas en video como Sonic.exe, que toma el popular erizo azul y veloz para llenar sus etapas de sangre, cadáveres, música macabra y altas risas maniáticas en momentos inesperados para hacerte saltar en tu asiento.

Pero, entre tantas historias, existe una que ha destacado entre las demás. Y su gran antagonista se volvió el gran rey de los creepypasta.

“No quisimos ir, no quisimos matarlos, pero su silencio persistente y sus brazos alargados nos horrorizó y consoló al mismo tiempo”, comenzó el relato sobre un ser llamado Slender Man.

¿Y por qué esa figura causó esa sensación tan extraña? Porque distintas personas la perciben con distintos rostros (aunque suela verse como un ser alto, con terno y una cabeza sin rostro) y los depositan su confianza en él, a pesar de su intimidante figura con cuerpo alto, brazos largos que se estiran y múltiples tentáculos.

Pero el problema es que esa es sólo una de sus facetas. Después de ganar la confianza de los niños, él controla sus mentes, los impulsa a cometer actos horrendos de violencia y les transmite una terrible enfermedad con la cual sus víctimas tosen sangre

Y es mejor dejar ahí el relato de Slender Man, considerado por algunas personas en Internet como el “monstruo definitivo” por reunir nuestros peores miedos… Su impacto en la cultura popular ha sido tan grande que llegará con Sony Pictures al cine, el escenario donde los monstruos revelan todo su poder. No te puedes perder a la gran leyenda urbana de los últimos tiempos.