Por Schick
Libera tu pasión con Schick.

Tal como dice un famoso personaje del cine, “la vida es como una caja de chocolates… uno nunca sabe qué le tocará”. La vida da vueltas, para bien y para mal, y a veces también para ofrecernos momentos muy desafiantes que nos cambian la vida y nos dejan recuerdos imborrables en la memoria. Y si tu vida nunca experimentó vueltas, es porque no viviste.

Por eso, existen algunas situaciones que son verdaderos clásicos. Y si no viviste al menos alguna de ellas, mi amigo, tenemos algo que contarte… pero primero, veamos cuáles son.

1. Una aventura inesperada (y aterradora).


Tus amigos te dicen que harán algo el fin de semana, y finalmente deciden ir a saltar de paracaídas… pero a ti te ATERRAN las alturas, y también temes a quedar mal ante el grupo. Sin embargo, esa situación tiene un lado positivo: es una vuelta que te ofrece la vida para que, de una vez por todas, enfrentes tu mayor miedo con gritos ensordecedores, lo superes y, de paso, te vuelvas una persona más valiente. ¿Qué tal?


2. Esa comida familiar inolvidable por accidente.

Imagínate que tu novia te invita a su casa, y te prepara una comida especial y, de pronto la sorpresa es que es para presentarte a tus suegros. Mientras ella te los presenta y estás frente a ellos por primera vez, llega tu suegra con su especialidad: un plato que no te gusta. A ver si te sales con la tuya en esta, campeón. No te queda otra: comes la comida, haces cara de que todo está delicioso, enfrentas tu disgusto y quizás aprovechas la oportunidad de conquistar el corazón de tus suegros de una buena vez.


3. Un “nuevo paso en la relación”.


Imagínate que estás con tu novia en una romántica velada, y ella te propone que vivan juntos. Pero en ese instante piensas que entonces tendrás que compartir tu comida, tu cama ya no quedará solo para ti, entre otras cosas nuevas para ti. Entonces, en un momento así, tienes varias opciones: cambiar de tema, hacer una cara de sorpresa que disimule tu preocupación o simplemente dejarte llevar por las vueltas de la vida, dar el siguiente paso y aprender a vivir una nueva vida con tu pareja.


4. La tan deseada independencia.


A veces, tal como sucede con las aves, es hora de que dejemos el nido de nuestros padres y construyamos el nuestro. Otras veces, ese momento llega antes de lo que esperas. El gran problema es que algunos no tenemos dotes culinarios muy avanzados, otros somos más olvidadizos que la protagonista de Como si fuera la primera vez… Pero nada nos puede detener, porque son estas situaciones las que nos sacan la Marie Kondo que llevamos dentro, además de esas habilidades de Master Chef y la memoria de súper computadora que nunca supimos que teníamos.


5. Ese gran cambio de trabajo… y de vida.


¿Quién podría olvidar su primer ascenso en el trabajo? Es una de esas experiencias en las cuales comienzas a disfrutar los jugosos frutos de tu esfuerzo, y escuchas ese ruido de caja registradora con dinero en tu mente… y, a veces, también cambias tu vida de un día para el otro. Ahora debes tener que decirle adiós a tu barba, y decirle hola al traje todas las mañanas.

 

Si nunca has vivido alguna de estas situaciones, te tenemos una mala noticia: Lamentablemente, aún no has experimentado una sana dosis de vueltas en la vida. Pero no te preocupes, seguramente experimentarás muchas en el camino y para eso, necesitas herramientas que te ayuden a enfrentar esas situaciones que nos cambian la vida.

Schick es tu aliado para esas vueltas que te da la vida, como cuando debes decirle adiós a tu barba por tu nuevo puesto en el trabajo o cuando aceptas dar el siguiente paso con tu novia. Para esas y otras situaciones, tienes a Schick Xtreme 3 Ultimate, la mejor compañía para las vueltas de la vida, con tres hojas flexibles como un hombre que aprende a seguir adelante.