¡La vida es dulce con Ambrosoli!

Algunas personas en esta vida son como unos monjes que viven en las montañas: son personas tranquilas, serenas, respiran profundamente y se mantienen calmados la mayor parte del tiempo. Pero el problema es que la vida nos coloca pequeños problemas en nuestro camino todos los días, e incluso el maestro de todos los monjes y el máximo gurú de la meditación en el mundo sienten un poco de furia en su interior con pequeñas cosas del cotidiano.

Y si nos dispusiéramos a contar todas esas situaciones que nos enfurecen, escribiríamos el libro más largo del mundo. Por lo tanto, aquí tenemos una muestra de algunos y una certeza: si nunca te enojaste con algunas de estas cosas, eres la prueba viva de que existe vida extraterrestre.

1. “Spoiler alert”.

Imagina que estás viendo una película que te absorbe a su mundo y te engancha completamente a su historia. Imagina que sientes el suspenso a cada segundo, que tu respiración se acelera, que hay un misterio que no logras resolver, que una enorme sorpresa te espera, que quizás quedarás con la boca abierta por media hora después de saber el desenlace… pero terminas roja de furia, con un instinto destructivo más poderoso que el de un villano, porque el amigo o la cita que te acompaña (y que, por supuesto, ya no será tu cita nunca más) te cuenta que el protagonista es el asesino. ¡Qué rabia!


2. La copia.

Imagina que estás en una fiesta o alguna otra importante reunión social, te esmeras por vestirte con estilo y originalidad para presentar un look estiloso… y aparece una compañera/amiga inoportuna con la misma ropa vistes tú. Y de pronto todos se fijan en ti, pero no por el motivo deseado: tú y ella parecen niñas de 5 años vestidas iguales por la mamá y, para colmo, quedas como una tonta porque falló tu plan: quedaste como “la que se ve como la otra” y no la que “se veía bien”. ¿Cómo no molestarse con algo así?


3. Cuando la física y las máquinas te odian.

Algunas personas creen que no existe peor situación de trampa en este mundo que esas pinzas que parecen tener mantequilla en las puntas y la imposibilidad de agarrar un peluche en esas máquinas que parecen odiarte. Pero hay una experiencia peor aún: esa sensación de ira y frustración que te da cuando miras esa deliciosa bolsa de caramelos o galletas en una máquina dispensadora, pagas el valor correspondiente… y la física y las máquinas muestran todo su odio y dejan tu deseado snack colgando al interior. Y al mismo tiempo tienes menos dinero, menos paz interior y aún más hambre.


4. Adrenalina con tu celular.

Siempre es excitante tener adrenalina en la vida: lo reconoce incluso una persona que detesta las montañas rusas. Pero incluso el mayor adicto a la adrenalina mundo sufre cuando está usando su smartphone para algo muy importante y, de pronto, nota que tiene 2% de batería. Y cuando se percata de que no tiene su cargador a mano, siente un sudor frío… y después grita al cielo por la rabia, claro.


5. El silencio más molesto.

Cuando le mandas un mensaje a tu mejor amigo o a un hermano, con toda tu preocupación, y ves que vio tu mensaje y no respondió nada, ¿qué piensas? Que tu mejor amigo o tu hermano es un maleducado. ¿Y qué piensas si tu crush, esa persona que te encanta, no te responde en todo el día? Muchas veces nos molestamos tanto que creemos que ya no se importa.

Pero a pesar de que esos pequeños problemas pueden arruinar nuestro día, nuestro mes o incluso nuestro año, no debemos darles mucha vuelta porque con la frescura del nuevo Full Sandía de Ambrosoli se borrarán de nuestra vida.

Y como esas pequeñas cosas molestas pasan todos los días, ¿qué mejor que estar fresco, con algo que nos acompañe siempre? Por eso el nuevo Full Sandía de Ambrosoli, la combinación perfecta entre frescura y sabor, es tu aliado diario para afrontar cualquier inconveniente que aparezca. ¡A probarlo!