Si eres padre, madre, abuelo, tía o incluso hermano de un pequeñín, probablemente le has dicho más de una vez que no coloque el dedo en los enchufes, que no corra demasiado en un piso resbaladizo, que tome cuidado con las ventanas… porque la lista de preocupaciones podría seguir por horas. Y si el pequeño más encima es de esos niños muy juguetones, tu vigilancia debe ser aún mayor, ¿no es así?

Bueno, la verdad es que incluso los niños más llenos de energía pueden jugar en casa sin necesidad de que estés con los ojos puestos en ellos a cada instante… pero claro, es mucho mejor si los proteges con estas ideas, ¿listo para comenzar a aplicarlas?

1. Buscar vidrios más seguros de lo normal

Todos los accidentes son evitables. Si muchas veces los adultos han impactado contra ventanales por no notar que están cerrados, ¿imaginas lo fácil que sería que le pase lo mismo a un niño? Especialmente si los pequeños corren en dirección al vidrio o saltan hacia una ventana, las consecuencias podrían ser muy serias. Por eso, se recomienda que los ventanales sean de un vidrio laminado de seguridad, sobre todo los más grandes (sí, esos que van desde el piso hasta el cielo).


2. Enseñarles a evitar las plantas tóxicas.

Es muy importante que los niños tengan contacto con la naturaleza, convivan con los seres vivos y jueguen con la jardinería, pero algunas plantas pueden ser realmente peligrosas. Y no estamos hablando solamente de las espinosas de las rosas o los cactus, sino de plantas que pueden ser tóxicas y causar irritaciones u otros problemas en los niños, como las hiedras, el litre y la ortiga.


3. Recubrir los suelos en los que pasan más tiempo.

Siempre que sea posible, se recomienda recubrir superficies de cemento o asfalto en el patio con materiales como el caucho o la goma eva, que absorben el impacto en caso de caídas y evitan que los niños se raspen seriamente con superficies más ásperas o piedras pequeñas.


4. Ubicar las camas de forma segura.

¿Qué niño nunca ha jugado a saltar en la cama? Es una idea irresistible para muchos. Por lo tanto es muy importante que las camas no estén cerca de una ventana que se pueda abrir, pues podrían estrellarse contra el vidrio e incluso caer por la ventana.


5. Tener extra cuidado con los objetos colgantes.

Como los niños son muy curiosos a la hora de jugar, es muy importante que todos los cables estén en el piso, los enchufes en el suelo y los manteles de las mesas no sean largos ni tengan puntas suspendidas en el aire. De esta manera, los niños no podrán tirarlos y correr el riesgo de sufrir accidentes por caídas de objetos de cualquier tipo sobre sus cabezas, pero especialmente los objetos electrónicos.

Todos los accidentes son evitables.

Aunque sí es muy fácil encontrar casos de personas que han atravesado ventanales, al no darse cuenta de que estaban cerrados y las consecuencias pueden ser graves. Por eso, te contamos que la mejor opción para evitar este tipo de accidentes es utilizar termopaneles Blindex, con toda la tecnología de los vidrios laminados, que los hace intraspasables y no desprender trozos cortantes al quebrarse.

Esta tecnología consiste en la unión de dos vidrios con una lámina de polivinil butiral (PVB), un polímero ultra resistente, que hace que al quebrarse quede adherido a la lámina, evitando la exposición de las personas al impacto y/o a un riesgo físico.

Toma en cuenta estos consejos y confía en la seguridad de los vidrios laminados, así tendrás una casa tan segura para los niños como para toda la familia.