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Enfrentarte por primera vez al condón debe ser una de las experiencias más adrenalínicas que puedes vivir con casi 14 años, lo entendemos. De hecho, es tanto el miedo que las chicas le tienen a esto, que muchas deciden simplemente seguir su vida normal junto a sus toallas higiénicas de siempre, eso también lo entendemos.

Lo cierto, es que existen muchos mitos alrededor de los tampones, y casi todos ellos provienen de la desinformación. Así que si quieres realmente disfrutar de una vida plena usando tampones, es posible, y nosotros te diremos cómo:

1. Descarta los mitos acerca del tampón

Ni dejarás de ser virgen (si es que no has tenido relaciones), ni se te quedará atorado en ninguna parte. Porque están diseñados para que tengas la experiencia más segura, así que por favor, olvídate de ese prejuicio.


2. Puedes ir al baño con un tampón

Tenemos 3 orificios de arriba hacia abajo: la uretra, el introito, y el ano. Por la uretra hacemos pis. El tampón se pone en el introito vaginal, que es el acceso al cuello uterino y por donde sale la menstruación mes con mes. Es decir, no hay posibilidades de que ambos se topen, tranquilidad.


3. Descubre tus necesidades

Puede que necesites un tampón con aplicador para que sea mucho más fácil para ti la primera postura. Por otro lado, y tal como funcionan las toallitas higiénicas, hay muchos con distintos niveles de absorción. Así que si tu flujo es abundante, fíjate que el envase te indique que ese tampón es para ese tipo de flujo.


4. Para tu primera vez pide ayuda

Que no te de vergüenza, es un paso muy normal el uso del primer tampón, así que intenta que te ayude alguien que sea de tu confianza: tu hermana, tu mamá, tu mejor amiga, tu tía, tu abuelita… quien quieras. Si te sientes segura de poder sola con esto, entonces simplemente do it.


5. Existen tres maneras de ponerlo

Puedes sentarte en el inodoro con las piernas abiertas para tener la visibilidad total; también puedes sentarte en cuclillas y ponerte el tampón sin mucho esfuerzo; o puedes subir una pierna en el borde del inodoro y la otra dejarla en el suelo y así ver mejor. Lo que sea más cómodo y tranquilo para ti.


6. Lava tus manos

El paso más pequeño, pero el más importante de todos. Parece una tontera, pero no tienes idea de las millones de infecciones que tenemos en nuestras manos.


7. Recuerda encontrar el orificio correcto

Ya sabes que hay 3, y que el segundo orificio es por el que debe entrar el tampón. 😉


8.  Aprende a sostener el tampón

 

Donde el tubo angosto del aplicador se une con el tubo ancho (en la mitad del tampón), sostenlo entre tu pulgar y tu dedo medio. Coloca el dedo índice en el extremo del aplicador por donde sale el hilo. Inserta lentamente la mitad más gruesa del aplicador en la vagina.

Ahora, deberás presionar la mitad más delgada del aplicador hacia adentro con el dedo. La idea es que sientas que el tampón se mueve hacia dentro. Luego saca el aplicador.


9. Recuerda cambiarlo cada ciertas horas

Por ningún motivo te quedes con el tampón puesto más de 6 o 7 horas. Puedes experimentar alguna complicación que rara vez se da, pero que puede pasar.

Ahora por favor, relájate y disfruta de la sensación de libertad que te da el tampón.

Si bien hay muchísimas opciones que puedes encontrar en el mercado, hay ciertas marcas que se han hecho muy buena fama por la calidad de sus productos. Entre esas tienes a Kotex, que ha diseñado tampones y toallitas pensando en nuestras necesidades diarias.

Por eso, si nos dejas recomendarte una marca, te recomendamos Kotex, para que descanses y confíes en su poder de protección.