Por KFC

¿Alguna vez has peleado con un (a) gran amig@? Pocas cosas en la vida son tan tristes como la distancia de esa persona que ha sido tu gran aliada en la alegría y la tristeza, en la salud y la enfermedad y en tantos otros momentos… Pero la amistad y la lealtad son más fuertes que el enojo, porque existen pequeñas cosas que realmente pueden romper esa frustración. Con una idea simple, pero bien hecha, pueden terminar ambos abrazados y viviendo una experiencia mística.

Por lo tanto, si te sientes triste porque tu amig@ te “odia”, toma nota de estos consejos.

1. ¡Maratón de películas! (Y un plan)

Si tú y tu “media naranja” están en pie de guerra, propón una maratón de películas en la casa de otra persona, invita a más gente y pide a otra persona que invite a tu amig@. Así, cuando los dos estén ahí, acércate de a poco y, después de ver una película, aplica alguno de los trucos en esta lista. Al estar con más personas alrededor y ver una peli divertida, tu amig@ estará más tranquil@. Y bueno, si esa persona no está TAN enojada, atrévete a invitarla a ver una película. Ruégale de rodillas si es necesario.


2. Un festival de chistes tontos.

Para que esta táctica sea infalible, es necesario tener paciencia y esperar hasta que tu amig@ se rinda y explote de la risa. La idea es que los chistes sean de lo más tontos. Por ejemplo: “¿Qué usa Superman para oler bien? Su perfume”. U otro peor aún: “‘Hola, ¿está Agustín?’ ‘No, estoy incomodín'”. Y los chistes serán tan, pero tan rídiculos, que después de una fase de incredulidad tu amig@ se enfurecerá y, al final del día, se rendirá y no podrá aguantar la risa ni por un segundo. ¡Y tú ganas!


3. Un álbum de viaje.

Si hoy la relación entre ustedes está agria, míralo por el lado positivo: ¡algún día, en el pasado, eso no fue así! Por lo tanto, pocas cosas son mejores que recordar juntos ese viaje donde todo fue maravilloso (excepto el baño compartido del hostel, esas selfies tan fotogénicas de las dos con los ojos cerrados y salir de la playa cubiertas de arena, incluso en lugares insólitos y lejanos). Todos esos recuerdos las tentarán a realizar otro viaje y, por lo tanto, a llorar, rendirse a la “guerra” entre ustedes y pensar desde ya cuándo será su próximo viaje y cuál será su destino.


4. ¡Karaoke!

¿Por qué la música es tan mágica? Porque aunque el mundo tenga metaleros torturadores de tímpanos, un reggaetonero lleno de “bling bling” y tantas otras especies de humanos musicales, todos pueden unirse a cantar una llorona y famosa canción de desamor ante un micrófono. Y es muy simple: si la rivalidad de un reggaetonero y un metalero puede terminar abruptamente cuando ellos se suben a una mesa y canta a todo pulmón un viejo clásico de karaoke, ¿por qué tú y tu amig@ no podrían reconciliarse en un momento mágico como ese?


5. Pollo, pollo… ¡mucho pollo!

Si te fijas bien, no tienes que elegir sólo una de las “estrategias” mencionadas: puedes hacerlas todas en un mismo día. Y para que funcione la táctica para conquistar el frío y distante corazón de tu amig@, necesitas alegrar su panza. Y en ese sentido no hay nada mejor que un banquete simple, entretenido, rápido, que se pueda consumir mientras tu amig@ ve la película, escucha tus chistes infames y ablanda su corazón al morder el pollo crujiente y pensar: “Sí, el patán que trajo esto (es decir, tú) tuvo una muy buena idea… Y a pesar de ser un patán, sí es un buen amigo”.

¿Y sabes por qué la comida tiene que estar en tu plan para volver a conquistar el corazón de tu amig@? Porque toda ocasión merece algo delicioso para compartir. Y por eso el pollo frito es tan bueno: porque existe KFC y su paquete Chickn’ Share, ese banquete que nos reúne para disfrutar con paz y amor en el corazón.

Y por lo tanto, como dice el dicho, “Keep Calm and Chickn’ Share“.