Por Alejandro Basulto
29 julio, 2020

Ahora viene la etapa más importante, el estudio clínico (pruebas en personas). Además de que busca optimizar la producción de este medicamento, reduciendo su costo y los tiempos de sus procesos.

Ante la pandemia del COVID-19, han sido varios los países que han enfocado muchos de sus esfuerzos y recursos en hallar una medida, un tratamiento o una cura que sirva contra esta enfermedad. Avances hay, y se habla de al menos 5 vacunas (una estadounidense, otra de la Universidad de Oxford, una australiana y dos de China), que podrían estar listas o utilizables durante este año en el mejor de los casos. Y en Costa Rica, una nación que suma más de 16 mil contagios y poco más de 100 víctimas fatales, también se están llevando a cabo trabajos para dar con un fármaco que inhiba el coronavirus.

“Después de varios meses de trabajo, finalmente hemos logrado envasar la formulación de inmunoglobulinas equinas. El proceso ocurrió según lo programado. Los datos previos que tenemos indican que las formulaciones cumplen con el diseño que habíamos establecido” (…) El esfuerzo ha sido grande y hemos obtenido los frutos que teníamos programados. Las formulaciones tienen altas concentraciones de anticuerpos contra las proteínas virales. De hecho, tienen concentraciones bastante más altas que la del plasma de pacientes convalecientes»

– dijo el Dr. Guillermo León Montero, coordinador de la División Industrial del instituto, a UCR.ac.cr.

Universidad de Costa Rica

De esta manera, un grupo de científicos de la Universidad de Costa Rica están produciendo este medicamento, que según las pruebas que se le realizaron en la Universidad George Mason, serviría para neutralizar el COVID-19. Esta fármaco logrado gracias a los anticuerpos generados por un grupo de caballos que fueron inyectados con las proteínas de este virus, está ahora en su fase clínica, tras haber sido desarrollado en el Instituto Clodomiro Picado y ser aprobado por los expertos y profesionales de la universidad estadounidense en el estado de Virginia.

«Es un enorme logro para Costa Rica y para su institucionalidad. Un esfuerzo conjunto y cercano con la Caja Costarricense de Seguro Social, con la cual la UCR guarda una amplia y productiva relación. Nacidas en la misma época, estas instituciones han sido pilares para nuestro país y han facilitado que tanto el campo de la salud como el de la educación sean hoy las piedras angulares del desarrollo de Costa Rica. Sin lugar a dudas, ambas instituciones han sido claves en la configuración de nuestro estado social de derecho, para que la educación y la salud, de la mano y sin convertirlas en negocio, sean de proyección y alcance universal»

– declaró también el científico médico, Guillermo Léon.

Pixabay

Luego de superar las pruebas en Estados Unidos, la siguiente fase es el estudio clínico, es decir, que será probado en un grupo de personas para ver su efectividad. Para lo que se contará con la ayuda de la Caja Costarricense de Seguro Social, que por primera vez en su historia participará en un trabajo de este tipo producido en Costa Rica. Proceso en el que se analizará la eficacia y la seguridad clínica de este tratamiento y fármaco.

«Específicamente, se evaluará la capacidad del tratamiento para ayudar a los pacientes a eliminar el virus de los tejidos, mediante una prueba cuantitativa que se realizará en el Instituto Costarricense de Investigación y enseñanza en nutrición y salud ([nciensa] del Ministerio de Salud. También, se evaluará la respuesta de citoquinas proinflamatorias en los pacientes que reciben el tratamiento mediante pruebas especializadas que se realizarán en la Facultad de Microbiología de la UCR”

– explicó el Dr. Alape, del mismo instituto.

Universidad de Costa Rica

Un avance muy esperanzador para los habitantes de Costa Rica y el mundo, debido a que si su éxito termina siendo tal como promete, estaríamos ante una importante ayuda contra la pandemia del coronavirus. Esperemos que la fase clínica de este fármaco concluya de manera satisfactoria.

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