Por María Noriega
7 febrero, 2017

No, no han logrado viajar en el tiempo aún.

Esto es física pura. Un grupo de científicos de la Universidad de Viena logró modificar desde el presente un evento que ya había sucedido con anterioridad. Lo consiguieron aprovechando una capacidad de las partículas subatómicas que había sido predicha pero no demostrada. Hasta ahora.

Las partículas subatómicas, es decir las partículas más pequeñas que los átomos, tienen muchas propiedades extraordinarias, y ahora se le puede agregar la de influir en el pasado. O modificar acontecimientos ya sucedidos.

La clave de este nuevo comportamiento es el entrelazamiento cuántico, un fenómeno aún no comprendido del todo y que consiste en una “unión íntima” entre dos partículas subatómicas sin importar la distancia que haya entre ellas.

Cuando dos partículas están entrelazadas, cualquier modificación que se haga sobre una se verá reflejara inmediatamente en la otra aunque se encuentre al otro lado de la galaxia.

Por primera vez, este grupo de investigadores logró entrelazar partículas después de haberlas medido y en un momento en que alguna de ellas podría haber dejado de existir.

“El que estas partículas estén o no entrelazadas es algo que se decidió después de haberlas medido”, dice el artículo publicado en Nature Physics.

En esencia, los investigadores demostraron que acciones llevadas a cabo en el futuro pueden influir en eventos del pasado. Siempre y cuando estamos en el ámbito de la física cuántica.

Si bien este entrelazamiento cuántico fue predicho hace muchos años, es recién durante las últimas décadas que se logró comprobar.

Para realizar su experimento, los físicos partieron dos parejas de partículas de luz. Cada una de las dos partículas de cada pareja estaban entrelazadas entre sí. Más tarde, un fotón de cada pareja fue enviado a una persona hipotética llamada Victor. Y las dos partículas que quedaron atrás, una por pareja, fue entregada una a Bob y otra a Alice.

Victor tiene control sobre las partículas de Bob y Alice porque tiene un fotón de cada pareja entrelazada. Pero ¿qué pasa si decidiese entrelazar esas dos partículas?. Si lo hiciera, los fotones de Bob y Alice también se entrelazarían uno con el otro.

“Lo realmente fantástico es que esa decisión de entrelazar los dos fotones puede ser tomada en un momento muy posterior. Incluso en uno en que los otros fotones podrían haber dejado de existir” dice Anton Zeilinger, co-autor del experimento, según ABC.es.

Zeilinger también asegura que la técnica se podrá usar algún día entre dos computadoras cuánticas, para comunicación ultrarápida. La máquina en sí no existe, pero el que existan experimentos como este suponen un paso hacia ese objetivo.

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