Por Alejandro Basulto
5 abril, 2021

Esta construcción fue llevada a cabo cerca de las playas de las costas de Quintana Roo, en México. Y está hecha de sargazo, una macroalga difícil de limpiar que fue aprovechada y transformada en un hogar.

En México, y más precisamente en las costas del estado independiente de Quintana Roo, los residentes han tenido que hacer frente a una peculiar invasión de sus playas. Debido a que en las costas de este poblado y destino turístico, se ha empezado a ver una masiva y molesta presencia de unas macroalgas conocidas como sargazos. Un fenómeno que se le ha relacionado al calentamiento global, y que además de afectar la comodidad e impacto turístico de las playas, daña sus ecosistemas.

Mónica Arellano / Plataforma Arquitectura

Ya que cuando la presencia del sargazo se concentra en la costa, lo que se llama “marea marrón”, puede provocar la reducción de luz y oxígeno en la zona marítima, la muerte y daño de corales, la pérdida de pastos marinos, la afectación de tortugas marinas, y a nivel económico, un golpe importante a la industria turística. Retirándose normalmente cerca de 60 toneladas por ciclo de esta macroalga.

Mónica Arellano / Plataforma Arquitectura

Una realidad ante la que los residentes han buscado una manera de sacarle provecho, debido a que este vegetal marino puede servir como materia prima para biodigestores, cosméticos, plásticos, fertilizantes y farmacéuticos. Pero, hace dos años un empresario, le halló otro uso muy útil en un tema en el que siempre falta ayuda: acceso a vivienda.

Mónica Arellano / Plataforma Arquitectura

Debido a que Omar Vázquez Sánchez, fundador de Blue-Green, financió y llevó adelante la construcción de una casa hecha a base de sargazo, luego de darse cuenta de su presencia cíclica en las costas.

Mónica Arellano / Plataforma Arquitectura

Fue entonces cuando se decidió por diseñar y edificar esa vivienda, contando con una mezcla de adobe y sargazo para su infraestructura. Una residencia que se hizo realidad luego de 15 días de trabajo y de estar en obras, para luego ser sometida a pruebas de resistencia por parte de la UNAM, demostrando poder soportar bien sismos y vientos de huracanes.

Mónica Arellano / Plataforma Arquitectura

Esta casa que cuenta con dos recámaras, sala, comedor, cocina y baño, y cuesta la mitad de lo recursos de una vivienda social. Tiene una infraestructura que posee entre sus características, grandes cualidades térmicas. Sin duda, Una manera innovadora y con fines solidarios para hacer frente a los fenómenos naturales que muy posiblemente son causados por la crisis climática global.

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