Por Alejandro Basulto
30 junio, 2021

En el 2018, el profesor John McGeehan, desarrolló de manera accidental la primera enzima que comía plástico. Hasta que con ayuda de más científicos, este año hizo un cóctel de varias para acelerar el proceso y destruir los desechos en mucho menos tiempo.

El plástico a lo largo de la historia, pasó de ser uno de los materiales más queridos y avalados en todo en el mundo, a ser un peligro para el medio ambiente y la vida en la Tierra. Y es que, cada vez son más los desechos plásticos que se botan, y al ser estos, en un principio, no reciclables, han significado una grave contaminación de los mares y del planeta en general. De esta manera, crisis medioambientales como el calentamiento global, han surgido o simplemente se han potenciado, agravándose así sus nocivos efectos para la fauna y flora, y para la humanidad.

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Afortunadamente, ante esta crisis climática, diferentes científicos han trabajado arduamente para hallar soluciones que permitan hacer frente a la contaminación que como seres humanos producimos en masa cada día. En el 2018, el profesor de la Universidad de Portsmouth, el británico John McGeehan, sorprendió a todos cuando accidentalmente creó la primera enzima que se alimentaba de plástico. Sin embargo, aún con todo el avance que significó este hallazgo, era insuficiente, debido a que su proceso de degradación de los desechos era lento, pudiendo tomar muchos años.

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Fue así como tres años después, con la colaboración de varios investigadores, lograron crear un cóctel de enzimas que comen plástico, que surgió de la combinación entre las ya existentes PETase y MHETase, que son producidas por la bacteria Ideonella Sakaiensis, hallada normalmente en botellas plásticas en las cuales fagocita el plástico PET. De esta manera, se logró acelerar el proceso de degradación de los desechos, que pasó de demorarse años (incluso, hasta varios siglos) a tan solo unos días.

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“Actualmente, obtenemos esos componentes básicos de recursos fósiles como el petróleo y el gas, que es realmente insostenible. Pero si podemos agregar enzimas al plástico de desecho, podemos comenzar a descomponerlo en cuestión de días  (…) PETase ataca la superficie de los plásticos y MHETase corta aún más las cosas, por lo que parecía natural ver si podíamos usarlos juntos, imitando lo que sucede en la naturaleza. Nuestros primeros experimentos demostraron que, de hecho, funcionaban mejor juntos, por lo que decidimos intentar vincularlos físicamente (…) Se necesitó mucho trabajo de ambos lados del Atlántico, pero valió la pena el esfuerzo. Estábamos encantados de ver que nuestra nueva enzima quimérica es hasta tres veces más rápida que las enzimas separadas que evolucionan naturalmente, abriendo nuevas avenidas para nuevas mejoras”.

– dijo John McGeehan a la agencia de noticias PA

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El descubrimiento fue publicado con todos sus detalles en PNAS, sitio vinculado al estudio académico de las ciencias en Estados Unidos. Mientras que las investigaciones aún están lejos de terminar, debido a que, a pesar de que puede degradar también el PEF o el furoato de polieteno, que son posibles de encontrar en las botellas de cerveza, lamentablemente solo son dos los tipos de plásticos que puede destruir, por lo que los científicos a cargo siguen probando con otras combinaciones de enzimas para dar con la definitiva.

 

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