Por Alejandro Basulto
5 abril, 2021

Científicos de la Universidad de Kyoto (Japón) lograron desarrollar anticuerpos que suprimen un gen que evita que la dentadura vuelva a crecer. Ahora falta probarlo en cerdos y perros para después pasar a testearlo en humanos.

Uno de los temores habituales de quienes empiezan a sentirse cada vez más ancianos, es perder la dentadura. Debido a que a medida que envejecemos, cada vez en nuestro cuerpo hay menos calcio, debilitándose así los huesos y al mismo tiempo, por lo tanto, también los dientes. Esto provoca que nuestra dentadura se vea gravemente afectada en nuestros últimos años, perdiendo varios dientes y muelas que nos eran muy útiles para comer todo tipo de alimento. Es ahí cuando aparece la opción de las dentaduras postizas, o simplemente conformarse con tomar sopas y diferentes molidos.

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Una realidad ante la que un equipo de científicos japoneses de la Universidad de Kyoto, empezó a trabajar para hallarle una cura. Dando así con el gen USAG-1, frente al cual descubrieron que al suprimirlo con un tratamiento de anticuerpos, este último fármaco permitía que los dientes volvieran crecer. Un hallazgo que hasta ahora se ha probado en un ratones y en hurones, viéndose en ellos como los dientes faltantes volvían a crecer por completo. Como si en vez de perder dientes fijos, se les hubieran caído los de leche.

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De esta manera, millones de personas que actualmente tienen que conformarse con las dentaduras postizas, en un futuro podrían recuperar sus propios dientes. Descubrimiento logrado después de una colaboración entre las universidades de Kyoto y Fukui, en la que analizaron las moléculas involucradas en el crecimiento dental. El estudio fue publicado en Science Advances, y fue complejo de dirigir a buen puerto, debido a que hay varias sustancias químicas que también participan en el crecimiento de otros órganos.

“Sabíamos que suprimir el USAG-1 beneficia el crecimiento de los dientes. Lo que no sabíamos era si sería suficiente (…) Nuestro próximo plan es probar los anticuerpos en otros animales como cerdos y perros”

– dijo Katsu Takahashi, autor del estudio e investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad de Kyoto, según consignó Daily Mail

Universidad de Kyoto / Katsu Takahashi

Los anticuerpos monoclonales que lograron suprimir el USAG-1, un gen asociado a la sensibilización uterina, fueron administrados en una sola dosis en los animales de prueba, siendo esta suficiente para que el experimento tuviera éxito y estos roedores pudieran regenerar un diente completo. Primero probaron con los ratones y luego con los hurones, que tienen patrones dentales más complejos y similares a los humanos.

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