Por Juan David Montes
11 julio, 2016

O ya estamos viviendo en una realidad simulada…

Richard Jones es un investigador asociado a la Universidad de Sheffield (Inglaterra) que se ha destacado por sus observaciones con respecto al transhumanismo, definido como un movimiento a favor de mejorar la condición humana con la ayuda de desarrollos tecnológicos que permitan trascender más allá de todo tipo de limitaciones fisiológicas.

Una de las ideas más comunes relacionas con esta postura es la posibilidad de convertir la mente humana en información digital que pueda almacenarse en una computadora, donde será inmortal (hasta que alguien apague el interruptor).

Según Jones, no sólo estamos lejos de que esto sea real sino que el fundamento tiene varias dificultades de fondo.

Ray Kurzweil, director de ingeniería de Google, dijo que esto sería posible en 2045 y el economista Robin Hanson imaginó un mundo de mentes humanas liberadas de sus respectivos cuerpos y errantes en servidores informáticos del tamaño de una gran ciudad.

Incluso el empresario de tecnología Elon Musk manifestó que la probabilidad de que no estemos viviendo en una realidad simulada por una computadora sólo es de una en miles de millones.

Desde la antigüedad se ha discutido la posibilidad de que la realidad no es más que una ilusión… pero esto no elimina el problema de fondo en la idea de que nuestra mente pueda sincronizarse con un dispositivo informático.

El primer problema es que el cerebro humano tiene miles de millones de conexiones entre 86.000 millones (o más) neuronas.

Si se quiere hacer una copia, habría que identificar cada conexión.

Y aunque algún día esta tarea pudiera llevarse a cabo, sería necesario comprender el funcionamiento de cada detalle.

Además, el cerebro no es un dispositivo diseñado como tal sino que ha evolucionado a través del tiempo.

Por otro lado también están las implicaciones éticas de este tipo de experimentos.

Pero, por encima de todo, su improbabilidad técnica.

Puede interesarte