Por Mariana Meza
7 enero, 2021

Zhur, el nombre de esta cría de lobo, que estuvo congelada en el permafrost, es una de las más antiguas que se tenga registro.

Hace un tiempo nos sorprendíamos con la noticia de un impresionante hallazgo en Siberia Oriental, donde se encontró en un 80% intacto el cuerpo congelado de un rinoceronte lanudo extinto hace más de 20.000 años. 

Bueno, una vez más la comunidad científica puede alardear de un nuevo descubrimiento que abre las puertas a un pasado bastante lejano. Y es que en Canadá fue encontrado el cuerpo congelado de una cría de lobo de 57.000 años que estaba atrapado en el permafrost, una capa de hielo permanentemente congelada.

Gobierno de Yokún

El hallazgo se remonta a 2016, cuando el minero de oro Neil Loveless estaba con su cañón disparando a una pared de permafrost en Yokún, al noreste de Canadá, y se percató de algo que se derretía en el hielo que caía en el lugar y, sin quererlo, descubrió la momia de lobo más antigua que se tenga registro.

Zhur, como fue llamado el animal y que significa “lobo” en el idioma de la comunidad del pueblo Tr’ondëk Hwëch’in donde fue encontrado, inmediatamente fue trasladado a manos de los paleontólogos, quienes descubrieron que el cachorro correspondía a un hembra joven y que habitó en la misma época en la que existieron los mastodontes estadounidenses y otras especies de la megafauna del Pleistoceno, también conocida como la Edad de Hielo.

“Es la momia de lobo más completa que se haya encontrado. Básicamente está 100% intacta, lo único que le falta son los ojos. Y el hecho de que sea tan completa nos permitió hacer tantas líneas de investigación sobre ella para reconstruir básicamente su vida”, comentó la autora Julie Meachen, paleontóloga de la Universidad de Des Moines, a la revista científica Current Biology.

Gobierno de Yokún

¿Pero cómo fue que Zhur terminó congelada en el permafrost?

Esta fue una de las preguntas que se hicieron los investigadores sobre este hallazgo y comentan que no es común que esto suceda en Yokún, no así en Siberia, donde es más habitual encontrar preservaciones de ese estilo. “Es raro encontrar estas momias en el Yukón. El animal tiene que morir en un lugar de permafrost, donde el suelo está congelado todo el tiempo, y deben ser enterrados muy rápidamente, como cualquier otro proceso de fosilización. Si permanece demasiado tiempo en la tundra helada, se descompondrá o será devorado”, comentó Meachen a la Curreny Biology. 

Europa Press

Se cree que este lobo, que tenía al rededor de siete semanas, compartía genética con los lobos de Alaska y Eurasia, aún cuando se tiene conocimiento que los que habitaban en Yokún tienen un ADN diferente. Además, se comparte la hipótesis que murió producto de un colapso de los sedimentos de la cueva en la que permanecía, según comentó Meachen. También, gracias a los análisis realizados, se cree que se alimentaba a base de alimentos de ríos y de arroyos, específicamente de salmón Chinook. 

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