Por Alejandro Basulto
19 noviembre, 2020

Lo que la inspiró a crearlas, fue querer mejorar la autoestima de quienes tienen menos dinero. Un invento bondadoso y ecológico, recicla ayudando.

ara muchos, la sonrisa es el ventana del alma. Sin embargo, el acceso a una buena salud dental, en varios casos es muy restringido. Tratarse la dentadura puede significar altos costos que no todas las familias pueden pagar. Lo que provoca que hayan muchos, que por simplemente no tener el suficiente dinero, vean como su sonrisa se va deteriorando a lo largo de los días al no poder costear su cuidado. Esto bien lo entendió la estudiante brasileña, Gabriela Moraes de Santana, de 17 años, quien se está especializando en la biomedicina para aumentar la autoestima de los más necesitados.

Gabriela Moraes de Santana / Facebook

Ella quiere recuperar la sonrisa de ellos, y por eso ha estado investigando una manera de abaratar el costo de las prótesis dentales. Y luego de mucho tiempo informándose y experimentando, Gabriela descubrió que la cascara de huevo de gallina está hecha de un material similar al que tiene el diente humano. Por lo tanto, se dio cuenta que estos huevos que uno puede adquirir fácilmente en un supermercado, podrían ser muy útiles para fabricar prótesis dentales a un costo menor y devolverle la sonrisa a quienes tienen menos recursos.

“Hubo un momento en mi vida en que comía muchos huevos y luego me detuve a pensar ‘no es posible que Brasil sea uno de los mayores productores de huevos del mundo y que comamos y desechemos tanto la cáscara. ¿Realmente no sirven de nada? (…) Dudamos de nuestro potencial porque somos demasiado jóvenes. Vi proyectos increíbles de personas que lo estaban haciendo realidad, proyectos que se suman y tienen un gran impacto en la vida de las personas. Estoy muy agradecida de haber participado y estar participando hoy”

– dijo Gabriela Moraes de Santana a Agência Educa Mais Brasil

Gabriela Moraes de Santana / Facebook

Rápidamente, los profesores de Gabriela en la Escuela SESI Djalma Pessoa, donde ella asiste en secundaria, le dieron la importancia merecida a su hallazgo. Convirtiéndose en un proyecto de iniciación científica titulado “Pónticos dentales hechos con hidroxiapatita producida a partir de la cáscara de huevo de Gallus Gallus Domesticus”, que tuvo éxito y atrajo a más académicos. Ahí fue cuando se sumó Marcelo Barreto, profesor de Ciencias Biológicas e Iniciación Científica, quien se convirtió en el asesor de esta estudiante en su proyecto. También contaron con el apoyo de la facultad de Ingeniería de Producción del Centro Integrado de Manufactura y Tecnología (Cimatec), trabajo en conjunto gracias el cual han logrado, en los últimos dos años, poder obtener importantes avances durante todo el proceso.

Gabriela Moraes de Santana / Facebook

De hecho, una demostración de lo bien que les ha ido, es el primer lugar que recibió Gabriela por la investigación en el Premio Joven Científico 2019, de la Universidad Federal de Bahía (UFBA). A lo que se le sumó el haber llegado entre los finalistas en la XVIII Feria Brasileña de Ciencia e Ingeniería (Febrace). Adolescente que está cerca de ingresar a la universidad, y que está pensando en iniciar un curso en Biomedicina y así poder seguir ayudando a quienes tienen menos ingresos.

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