Por Alejandro Basulto
10 enero, 2020

Criticando la interpretación convencional en la que la mujer tenía un papel secundario, este trabajo demuestra que desde el Paleolítico hasta la Edad de los Metales las mujeres no solo realizaban tareas de reproducción y manutención.

La historia oficial siempre nos ha enseñado que desde la antigüedad, mientras el hombre cazaba y realizaba trabajos fuera del hogar, la mujer era relegada a labores domésticos y de la crianza de los niños y niñas de familia.

Eduardo Saiz Alonso

Reproducción y manutención, eran básicamente las funciones que tenía que cumplir una mujer desde el paleolítico y hasta al menos la Edad de los Metales. Y con esa postura histórica fue con la que muchos crecimos y hasta fuimos adecuando nuestra vidas, para ser «fieles a nuestra humanidad».

Eduardo Saiz Alonso

Lo que por cierto, y según demuestra la exposición «Evolución en clave de género», que se encuentra en la Universidad de Zaragoza y fue realizada por la Unidad de Cultura Científica del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), de Burgos, esto no sería tan así. Ya que en dicho trabajo se  muestra una realidad evolutiva amplia.

Eduardo Saiz Alonso

En esta exposición que podrá verse hasta el 10 de marzo en el Museo de Ciencias Naturales del establecimiento educacional, se da a entender un «claro sesgo de género» en la historia oficial, ya que por ejemplo en el caso de la fabricación de las primeras herramientas en la Prehistoria, que tienden ser atribuidas a los hombres, el estudio explica que «la habilidad manual y capacidad intelectual no están correlacionadas con una distinción sexual, sino con una inclinación al trabajo manual, bien por necesidad, bien por deseo».

Eduardo Saiz Alonso

Con la finalidad de que lograr la supervivencia, las mujeres además de realizar trabajos de reproducción y manutención, también llevaban a cabo hábitos de crianza colectiva y lactancia compartida, con la finalidad de también tener la disponibilidad para hacer otros trabajos, tales como la recolección y la caza.

“A la hora de asegurar la subsistencia, todo el grupo colaboraba”, se explica en la exposición, mostrándose que la caza de aves y pequeños mamíferos era una tarea asumida por ambos géneros. Lo que nos habla de roles de género más flexibles y que distienden mucho a los que nos han enseñado e impuesto a lo largo de nuestros años.

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