Por Luis Lizama
13 diciembre, 2019

El interior de los cristales refleja la luz del sol y la refracta al salir, generando el majestuoso fenómeno llamado halo.

El mundo y la naturaleza nos regalan espectáculos extraordinariamente bellos. Con un atractivo especial, nos llena el alma cuando podemos apreciarle. Afortunadamente gracias a la tecnología y globalización, tenemos la posibilidad de ver estos fenómenos a pesar de jamás presenciarlos en vivo. De todas formas, resulta gratificante.

El fotógrafo Michael Schneider capturó un hermoso halo solar, formado por partículas de hielo en suspensión, que reflejan y refractan la luz. Es un atractivo único y natural.

Revisa la fotografía del hermoso halo solar a continuación:

Michael Schneider

El autor de la instantánea, es el fotógrafo Michael Schneider, quien reside en Zurich desde hace ya algún tiempo. Durante noviembre del presente año, viajó hasta las montañas de Arosa, en los Alpes suizos.

Destaca que, si bien es algo bastante común en la zona, casi nadie lo nota ni aprecia, como suele ocurrir con fenómenos como este.

Algo importante e impresionante, es el aparato con el que capturó al halo. No es una cámara profesional ni algo por el estilo, más bien un teléfono celular: un iPhone 11.

“Por un lado, creo que los entusiastas de los deportes de invierno pueden estar demasiado ocupados con su hermoso deporte y que muchos de ellos pueden no darse cuenta tanto de la naturaleza y las hermosas montañas de Graubünden. Por otro lado, también puede darse el caso de que los halos aparezcan en el Hörnli con tanta frecuencia que simplemente se ha vuelto aburrido para muchos”.

Escribió el autor en su sitio web.

La fotografía ha sido destacada en diversos sitios e incluso la han publicada con una forma explicativa, puntualmente por Mark McCaughrean, asesor senior de ciencias.

Mark McCaughrean

“Los halos de hielo ocurren cuando pequeños cristales de hielo se suspenden en el cielo. Los cristales pueden estar en lo alto de los cirros, o más cerca del suelo como polvo de diamante o niebla de hielo. Al igual que las gotas de lluvia dispersan la luz en el arco iris, los cristales de hielo pueden reflejar y refractar la luz, actuando como espejos o prismas dependiendo de la forma del cristal y el ángulo incidente de la luz. Si bien el hielo más bajo solo ocurre en climas fríos, las nubes de circo son tan altas que hacen mucho frío en cualquier momento, en cualquier parte del mundo, por lo que incluso las personas en los trópicos a mediados del verano tienen la oportunidad de ver algunos de estos fenómenos”.

Explicó la Geofísica de campo, Mika Mckinnon, a raíz del mismo fenómeno en Nuevo México.

El halo capturado en Nuevo México también fue fotografiado y resulto, obviamente, muy parecido al capturado por Michael: 

Joshua Thomas (2015)

Sin dudas un fenómeno extraordinariamente bello, que sólo la naturaleza podría regalarnos. Tal como dijo el autor, a veces no nos damos cuenta cuan hermoso puede ser nuestro entorno. Abramos los ojos, quitémoslos del teléfono celular y observemos nuestro lindo planeta.

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