Por Alejandro Basulto
19 junio, 2020

Tiene un tamaño de 28 por 18 centímetros. Y hasta ahora lo más probable es que haya sido de dicho animal prehistórico, y en su caso, también marítimo.

Fue en el 2011 cuando en la Antártida dieron con un hallazgo, que si para en ese entonces, ya era grande, con lo que se sabe ahora es increíble. De hecho, en ese momento dieron con uno de los fósiles más grandes en su tipo.

Universidad de Chile | Museo Nacional de Historia Natural

Debido a que tras que el grupo de investigadores de la Universidad de Chile y del Museo Nacional de Historia Natural lo encontraran, cada vez han ido obteniendo más información y pistas sobre de qué se trataría. Pareciéndose a una pelota aplastada o desinflada, este fósil hallado consistiría de un huevo de dinosaurio.

Revista Nature

Luego de 9 años tras este descubrimiento, los mismos investigadores chilenos más otros de la Universidad de Texas en Austin, se juntaron para identificar más detalles de este extraño objeto encontrado. Para confirmar que se trataba de un cigoto prehistórico.

«Un huevo tan grande con una cáscara de huevo relativamente delgada puede reflejar restricciones derivadas asociadas con la forma del cuerpo, la inversión reproductiva vinculada con el gigantismo y la viviparidad lepidosauriana, en la que se pone un huevo ‘vestigial’ y eclosiona de inmediato»

– explican los científicos en su estudio.

Universidad de Chile | Museo Nacional de Historia Natural

Tras exhaustivos análisis, que publicaron en la revista Nature, pudieron concluir que este fósil era el mayor huevo hallado sobre la era de los dinosaurios, y el segundo más grande de la historia. Solo superado por el huevo del «ave elefante», animal extinto que habitó en Madagascar hasta el siglo XVIII.

Pixabay

A diferencia de otros huevos de su época, este tiene una cáscara blanda y delgada, con un peso aproximado de 6,5 kilos y 29 centímetros de diámetro en su zona más amplia. El nombre que le dieron es Antarcticoolithus bradyi, el que significa «huevo de piedra antártico tardío». Sorprendiendo a los investigadores en especial por el hecho de que se haya conservado tan bien a pesar de su cáscara blanda.

Francisco Hueichaleo

Según el estudio, la posibilidad más cercana, es que este fósil sería el de un huevo que albergaba a una cría de mosasaurio, un dinosaurio marino que según los investigadores en su publicación, podría describirse como: «lagartijas gigantes adaptadas al agua, directamente emparentados con lagartos monitores de lengua bífida, como el dragón de Komodo y serpientes». Especie que vivió hace más de 66 millones de años en todo lo que era Europa Occidental, Norteamérica, Sudamérica y la Antártica.

Francisco Hueichaleo

Fue en la isla Seymour donde se encontró este fósil, hallándose también en ella restos de plesiosaurios y mosasaurios. Incluso en ese mismo lugar dieron con los fósiles de Kaikaifilu hervei en el año 2017, el que hasta el momento es el mosasaurio más grande del Hemisferio Sur, el que tenía un tamaño estimado entre 7 a 10 metros y que tenía la misma edad del huevo.

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