Por Alejandro Basulto
14 septiembre, 2020

Desde un principio, esta enfermedad de transmisión sexual actuó de manera distinta en ella.

El VIH debe ser uno de los padecimientos más complejos por el cual puede pasar una persona. Por sobre todo si es que esta patología pasa a convertirse en SIDA. Un virus de contagio venéreo, que deja al cuerpo sin defensas y vulnerable a diferentes enfermedades y afecciones que puede sufrir el cuerpo humano. Ha sido por ello, una de las mayores preocupaciones de los científicos médicos del mundo, quienes durante años han buscado incesantemente tratamientos y medicamentos que sean efectivos al momento de contrarrestar este retrovirus. Se han hecho avances, y de hecho, hay personas con VIH que pueden vivir prácticamente sin muchos problemas.

NIAID

Pero hubo un suceso que llamó mucho la atención de los medios y de la comunidad científica, luego que se diera a conocer el caso de una mujer que se transformó en la primera persona conocida en el mundo que venció naturalmente el VIH. Hablamos de Loreen Willenberg. Su historia fue dada a conocer por el New York Times, el año pasado, luego de que aparentemente, se había curado a sí misma. En 1992 fue diagnosticada con VIH y para el año 2019, a sus 66 años, ya no padecía aquella enfermedad.

AmfAR / Youtube

Un fenómeno médico que se hizo difícil de creer, debido a que el VIH es un retrovirus, es decir, uno que da instrucciones al ADN para que produzca nuevos virus en los glóbulos blancos, en zonas aleatorias. Ante este microorganismo, se toman antirretrovirales supresores, consumo que al suspenderse provoca que las células vuelvan a actuar según las instrucciones del ADN, produciendo virus del VIH otra vez. Sin embargo, existe un 0,5% de la población cero positiva que permanecen indetectables o con cargas virales muy bajas sin necesidad de terapia. A ellos se les llama “controladores de élite”. Pero el caso de Loreen, es aún más extraño.

Loreen Willenberg, año 1992.

Ya que su cuerpo ha controlado de manera tan eficiente el virus, que su organismo se ha deshecho de todo rastro del ADN del VIH. Lo que significa que aunque los investigadores aún pueden encontrar ADN viral en sus células, este estaría demasiado dañado para producir nuevos virus. Según una investigación que se hizo sobre este caso en la revista Nature, donde se estudió a otros 64 controladores de élite, comparándolos con pacientes con tratamiento, se descubrió que los primeros además de tener menos células que contenían ADN del VIH, también les quedaba una mayor proporción de ADN intacto de este retrovirus en sus células. O sea, deberían poder crear nuevos virus, pero no era así.

Bob Roehr

La razón de porqué su organismo no producía más virus en las células, se debe a que todo ese ADN viral intacto se encontraba en zonas llamadas “desierto genético” del ADN humano. Para hacer cualquier cosa, los genes deben estar en partes activas del ADN, áreas cercanas a otros ‘interruptores genéticos’ que activen a otros genes. Pero en el caso de los controladores de élite, el ADN intacto del VIH estaba en tramos inactivos de su ADN humano. Personas, que con su control de élite ante este retrovirus, dan esperanzas de hallar mejores tratamientos para los demás pacientes.

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