Por Vicente Quijada
26 octubre, 2018

Al contrario de lo que se cree, tener mala memoria es un buen indicio.

Ser olvidadizo, lamentablemente para personas como uno, suele ser relacionado a un menor coeficiente intelectual, o incluso al abuso de sustancias ilícitas. Sin embargo, y lo que no quita que esta última tenga alguna conexión, un estudio de la Universidad de Toronto afirmó que en realidad era todo lo contrario: olvidar es una señal de inteligencia. 

 

Jon Tyson

¿Por qué? Según la investigación de Paul Frankland y Blake Richards, quienes la publicaron en el Neuron Journal, ser más inteligente va de la mano con poder observar, retener lo relevante y olvidar lo que sea necesario para tomar decisiones en el futuro. O sea, olvidar es en realidad un mecanismo de “optimización” del uso de nuestra memoria. 

En esa misma línea, dejar ir algunos detalles que ya no son importantes ayuda a tomar mejores decisiones en el día a día, y facilita la generación de nuevos pensamientos en las conexiones neuronales, reemplazando la novedad por lo ahora inútil. En otras palabras, hacer espacio para nuevos conocimientos que sean efectivos a la hora de afrontar nuevos desafíos.

Fredy Jacob

Además, de tener presente siempre los mismos recuerdos, y con ello también algunos de carácter conflictivo, el cerebro se estaría auto-obstaculizando a la hora de poder decidir de mejor manera, y en base a las nuevas experiencias que haya vivido el sujeto.

Los profesionales determinaron que nuestro cerebro, y en particular el de personas más inteligentes que el resto, es más eficiente a la hora de organizar esos recuerdos, y así también tener una imagen en general de las situaciones que deben resolverse diariamente, y de la misma manera, aplicar los conocimientos más adecuados a cada obstáculo que deba superarse. En conclusión, un cerebro que olvida ocasionalmente es señal de una memoria -y mente- sana. 

Al fin y al cabo, ser como Dory no es tan terrible. 

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