Por Luis Lizama
8 octubre, 2020

Es un proyecto desarrollado en Nueva Zelanda, que busca cambiar las manchas negras por grises, evitando así que el cuerpo del animal absorba tanto calor, haciéndolas más tolerantes a los ardientes veranos.

La ciencia está al servicio del ser humano. Y respecto de las complejas circunstancias que enfrentamos por el cambio climático (y sus elevadas temperaturas), la comunidad científica ya está trabajando intensamente en la búsqueda de mejoras. La alternativa más lógica, pero menos viable, es la de reducir la contaminación, sin embargo, en Nueva Zelanda ha surgido otra opción.

Científicos de ese país han modificado genéticamente a vacas con manchas negras, para reemplazarlas por manchas grises. ¿El objetivo? Hacer que sus cuerpos absorban menos calor, haciéndolas más tolerantes a los infernales veranos que azotan al mundo. 

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Crown Research Institute AgResearch / New Scientist

Lamentablemente se estima que un considerable número de especies desaparezca en el futuro, en relación al aumento de las temperaturas en la Tierra, producida por el cambio climático. El trabajo de los científicos neozelandeses busca prevenir aquello. 

Están editando el genoma CRISPR, para crear vacas con manchas grises, dejando a un lado la clásica imagen de estos vacunos .

Crown Research Institute AgResearch / New Scientist

Sin dudas que se trata de una solución controversial, que no termina de convencer a la opinión pública.

Este procedimiento se llevó a cabo en las células de piel fetal, en un macho de tipo Holstein Friesian, comúnmente conocidas como vacas lecheras.

Crown Research Institute AgResearch / New Scientist

Según reportan diversos medios internacionales, se eliminó el gen de la proteína 17 pre-melanosomal, que causa la tonalidad negra en las manchas. 

Fue un procedimiento arriesgado, que no terminó del todo exitoso.

Crown Research Institute AgResearch / New Scientist

Dos terneros fueron clonados con esta mutación genética y ambos murieron al poco tiempo de haber nacido (4 semanas). Sin embargo, según explican los científicos, la muerte se debió al proceso de clonación y no al componente de alteración genética.

En comparación con un color de pelaje claro, el negro absorbe más radiación solar que se traduce en una ganancia de calor radiativo, que es un factor que contribuye al estrés por calor en el ganado, impactando negativamente en sus niveles de producción, fertilidad y bienestar. 

Para adaptar mejor el ganado lechero a las condiciones climáticas rápidamente cambiantes con predicciones de patrones de temperatura cálida más frecuentes y prolongados, nuestro objetivo era aclarar el color de su pelaje mediante la edición del genoma”.

–destaca el informe del proyecto–

Crown Research Institute AgResearch / New Scientist

A pesar de la muerte de los terneros, el proyecto ha confirmado que la parte de la clonación puede omitirse, mejorando considerablemente los resultados.

Han concluido que “la edición del genoma como un nuevo enfoque prometedor para la rápida adaptación del ganado a las cambiantes condiciones ambientales”.

Puedes leer el informe completo de este proyecto aquí.

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