Colaboración por María Mikhailova
Life&Career Coach. Escribo sobre autoestima, cambio y autorrealización. Ayudo a las personas a descubrir su pasión y creer más en sí mismas. Blog

La elección es tuya. Tú eliges cómo quieres interpretar tu vida: si verla en colores oscuros o claros.

¿Eres de los que ven el vaso medio lleno o medio vacío? ¿Se puede aprender a ser optimista? ¿O es una cualidad que sólo es el privilegio de los que han nacido con ella?

Te tengo una muy buena noticia: el optimismo se practica, se puede adquirir, se puede potenciar. Sólo hace falta que conozcas cómo funciona.

Este artículo está especialmente dedicado a todos aquellos que estén pasando por un momento difícil o se consideran personas pesimistas. La verdad, hoy día es muy fácil sucumbir al pesimismo. Basta con encender la televisión o leer las portadas de los principales periódicos.

Con todo ello no incito a que dejes de estar informado, sino que dosifiques la información que entra por tus ojos y oídos, porque los humanos somos seres sociales y nos contagiamos con gran facilidad del estado de ánimo de personas o situaciones cercanas.

Te propongo 10 ideas, algunas de las cuales puedes poner en práctica ya mismo, para sentirte mejor, estar más alegre y confiar más en la vida.

¿Empezamos?

1. Júntate con personas positivas

La positividad se contagia. Los seres humanos contamos con las llamadas “hormonas espejo” que hacen que nos contagiemos de las emociones de los demás. Y por supuesto también te recomiendo alejarte de las personas negativas.

¿Suena fácil verdad? ¿Pero qué pasa si vives rodeado de personas negativas o trabajas en un entorno donde reina el enfado y la apatía? Está claro que no vas a poder controlar al 100% el entorno, pero sí puedes elegir a tus amigos, a personas con las que pasas tu tiempo libre. Tal vez esto suponga dejar de lado a ciertas amistades que no te aportan nada o te hacen sentir peor.

IDEA: toma tu smartphone en este instante y revisa la lista de personas que hay en él. ¿Qué te aportan todas las personas de tu agenda? Haz lo mismo con tus amigos del Facebook o direcciones de e-mail. Piensa si vale la pena seguir en contacto con todos ellos.


2. Elige ver series de comedia,películas positivas o monólogos de humor

Otra idea sencilla. Como te decía antes, somos seres empáticos y poseemos lo que se llama “hormonas espejo”. Esas hormonas hacen que nos contagiemos con facilidad de los sentimientos y emociones de personas con las que estamos en contacto. Porque no siempre tienes cerca a esas personas positivas. Pero casi siempre tienes a tu alance las nuevas tecnologías: televisión, internet, páginas web y blogs como éste están llenos de inspiración. Tú eliges como pasar tu tiempo libre. 

IDEA: Te recomiendo ver películas positivas como “Begin Again”, “En busca de la felicidad” o “Beautiful Girls”. Series como las míticas “Friends”, “Big Bang Theory” o los monólogos de la “Paramount Comedy”.


3. Respira de forma consciente, medita, da un paseo, haz deporte, baila, estira

Sí, eso también lo puedes hacer cuando estés de bajón o simplemente quieras subir tu ánimo. Y lo mejor de todo es que funciona. Puedes aprender a respirar de forma consciente o meditar a coste cero, realizando visualizaciones guiadas a través de Youtube.

Puedes poner tu música favorita ahora mismo en tu habitación y empezar a moverte. Es algo que puedes hacer desde ya, sin necesidad de apuntarte a clases de baile.

Estirar o hacer ejercicio te permite generar endorfinas, además tu salud te lo va a agradecer y podrás lucir un cuerpo más tonifcado.

IDEA: En internet tienes multitud de vídeos y tutoriales para hacer ejercicio desde tu casa, aprender a bailar zumba o meditar. Sólo es cuestión de que le pongas voluntad y dispongas de un poco de tiempo.


4. Dedícate a algo que te apasione

Es importante sentirte bien con tu vida y con tu trabajo si quieres estar más optimista. Está demostrado que las personas que dedican algún tiempo de su jornada a hacer aquello que les produce más placer, son más positivas y felices.

Sería maravilloso que tu trabajo fuera tu verdadera pasión, pero en la vida real esto no siempre sucede. Afortunadamente tienes tu vida privada para realizar aquellas actividades que más placer te producen: tus hobbies.

El problema es que muchas veces no encontramos tiempo para nuestros hobbies y pasiones. Vivimos tan acelerados que nos olvidamos de nosotros mismos y luego nos extrañamos de que estemos todo el día de mal humor.

IDEA: Aunque tu trabajo no sea tu pasión, trata de encontrar unas horas a la semana para planifcar tus actividades placenteras y hacerlas sin sentirte culpable por ello. Son necesarias para sentirte realizado y eso mejorará tu estado de ánimo.


5. Establece tus verdaderas prioridades en la vida

Se trata de descubrir qué es lo que te hace realmente feliz, qué necesitas. Desechar todo aquello que te resta. Dejar de vivir como los demás piensan que debes vivir y empezar a vivir tu propia vida.

¿Alguna vez te has parado a pensar qué es lo que más te preocupa en la vida? Muchos vivimos en piloto automático, de la casa al trabajo, del trabajo a la compra… Nos volvemos adictos a cosas “necesarias”, “productivas” pero algunas veces también nocivas para nuestra salud y bienestar.

¿Te dedicas el tiempo suficiente? ¿Tienes cubiertas tus necesidades esenciales? ¿O te pasas el día preocupado por los demás, atendiendo necesidades de otros y poniéndote siempre en el último lugar?

IDEA: Revisa tus tareas diarias, huye de los “ladrones” de tu tiempo, de personas tóxicas que exigen tu atención, te cargan con sus problemas. O tal vez pierdes demasiado tiempo en actividades totalmente inútiles como pasar horas en redes sociales o viendo noticias negativas en la televisión. Tacha todas aquellas actividades que no te aportan nada positivo en tu día a día.


6. Confía en el futuro, en la vida

Se trata de cambiar de actitud. Como ves, hemos empezado por cosas más externas como actividades puntuales que puedes realizar para sentirte mejor al instante. Pero también es necesario trabajar cómo piensas, qué actitud tienes frente a la vida, cómo te enfrentas a las difcultades.

Una de las cualidades básicas de las personas optimistas es pensar que todo lo que te ocurre, por malo o negativo que te parezca en estos momentos, tiene un sentido. Se trata de vivir la vida llenándola de sentido, buscando ese signifcado en cada cosa que te sucede.

IDEA: Cada vez que algo malo te pase, escríbelo en un papel, en un diario o una libreta. Escribe todo lo que sientes con respecto a ello, lo mal que te sientes, deja salir tus emociones. Pasado un tiempo, cuando estés más calmado, vuelve a ese escrito y revísalo. Pregúntate: ¿para qué me ha pasado esto?, ¿qué puedo aprender de ello?


7. Genera auto confianza

Una cosa es tener fe en la vida, en que todo lo que ocurre, ocurre por tu bien. Pero también es necesario tener esa fe en ti mismo. Se trata de tu resiliencia, saber que tendrás la fuerza necesaria para afrontar cualquier situación, por complicada que te parezca.

Para ello puedes buscar tus propios ejemplos de superación o inspirarte en otras personas. Si algo tiene de bueno Internet es que tienes toda la información a tu alcance: historias de personas maravillosas, que han sabido sobreponerse a las mayores adversidades. Esto te llena de energía y te hace confar en ti. Si otros han podido, ¿por qué tú no?

IDEA: Haz una lista de situaciones complicadas de tu pasado de las que has salido airoso. Guarda esta lista en un lugar accesible y la próxima vez que sientas que no confías en ti o se te presenta alguna dificultad, lee la lista varias veces. Eso te generará energía positiva y te sentirás más fuerte.


8. Prueba cosas nuevas,sal de tu zona de confort

La idea es dejar de repetir los mismos patrones. Encontrar algo de emoción en las cosas.

Cuando pruebas algo nuevo, sales de tu zona de confort, te enfrentas a retos y cambios, empiezas a entrar en la apasionante zona de aprendizaje. A muchos nos asusta hacer cambios en nuestra vida, pero cuando ves que eres capaz de cambiar, de conseguir cosas nuevas, te sientes más motivado y sobre todo, confías más en ti mismo.

Las personas optimistas se atreven a hacer más cosas simplemente porque creen que el resultado va a ser positivo para ellos. Y aunque tú no seas tan optimista a priori, cuantas más veces te atrevas a salir de tu zona de confort, más resultados positivos verás en ti y más querrás seguir haciéndolo.

IDEA: Haz una vez a la semana algo que te incomoda o te da miedo. Puede tratarse de ir solo a comer a un café, conocer a tus vecinos, hacer una excursión en grupo sin conocer a la gente, apuntarte a una nueva actividad. Puedes hacer una lista de cosas que siempre has querido hacer y nunca te has atrevido y empezar poco a poco a cumplir esos deseos imposibles.


9. Prepara proyectos, personales o profesionales

Las personas optimistas nunca están estancadas, siempre buscan retos nuevos, siempre tienen ideas, están llenas de propósitos y de planes. Puede tratarse de organizar viajes, fiestas, reuniones, actividades, etc.

Cuando proyectamos algo al futuro, tenemos dos opciones: imaginar que irá bien o que irá mal. Si pensamos que irá mal, normalmente no lo hacemos o no le ponemos ganas. En cambio, cuando pensamos que puede salir bien, nos ilusionamos con esos proyectos y ponemos lo mejor de nosotros para conseguirlo.

Lo importante aquí es que eso que proyectas te motive, que tenga una verdadera recompensa de algún tipo: emocional, intelectual, física, etc.

IDEA: Vuelve a tu lista de pasiones y prioridades. Ahí está la respuesta para tus planes futuros, cercanos o lejanos. Empieza por los más asequibles, no los dejes siempre para después. Es bueno que sientas que hay movimiento en tu vida, que tienes cosas interesantes por delante.


10. Ayuda a los demás

Preocuparse por otras personas o ser altruistas es una de las claves fundamentales para el optimismo. Pensar en los demás te aleja de tus propios problemas y te hace ver que eres útil para otras personas. Además te haces consciente de que tus preocupaciones muchas veces no son reales, sino imaginarias, cuando ves problemas reales de la gente.

Pero cuidado, no lo confundas con dejar de pensar en ti mismo y ponerte en el último lugar. Lo primero son tus propias necesidades y prioridades, tus hobbies o tus proyectos. Te recomiendo reservar una parte de tu tiempo a actividades altruistas como voluntariado, asociaciones sin ánimo de lucro, etc.

IDEA: Incluso tus pasiones y hobbies pueden encontrar un nexo de unión con actividades de ayuda a los demás. Puedes enseñar en tu tiempo libre algo que se te da bien. Formar parte de asociaciones que luchan contra algún tipo de enfermedad o discriminación mediante algo que se te da bien, realizando tu deporte favorito o escribiendo en un blog.


¿Vivir sin miedos nos hace más optimistas?

Te podría decir que vivir sin miedos es la solución para ser positivo siempre. Como los niños, que aún no han aprendido lo dolorosa que puede ser la vida y viven felices y sin miedo en su inocente inconsciencia. Pero no voy a decirte eso. Es imposible vivir sin miedos, todos los tenemos de una forma u otra. La cuestión es convivir con esos miedos, tratar de que no nos aplasten. Hacernos amigos de ellos o comprender para qué están aquí.

Y por último, no te obsesiones con estar positivo siempre. Es algo irreal. La vida es cíclica, la vida puede dar muchas vueltas y la muerte es algo inevitable. Por ello, piensa que estar siempre positivos ni es necesario ni es positivo. Esa idea te permitirá relajarte y vivir la vida con conciencia y tranquilidad.

Recuerda que tu actitud depende sólo de ti, independientemente de la situación que te haya tocado vivir. Como decía el gran Victor Frankl, un psicoterapeuta austríaco que vio morir a toda su familia en el campo de concentración nazi, y autor del imprescindible libro “El hombre en busca de sentido”, «pueden quitarnos todo, pero nunca nos podrán quitar nuestra libertad de elección».

La elección es tuya. Tú eliges cómo quieres interpretar tu vida: si verla en colores oscuros o claros. Yo te invito a buscar lo positivo en cada situación, porque es algo que casi siempre funciona.