Colaboración por Diana R.M.
Periodista colombiana y a veces cantante. Creyente de tiempo completo. Escribo de lo que vivo y veo que otros viven.

Hay muchísima diferencia.

Desde pequeñas a las niñas nos venden a través de la industria del entretenimiento la figura de la princesa que espera a ser rescatada por un apuesto hombre como un fin último. Pero cada vez son más las mujeres que no se consideran princesas y prefieren ser vistas como guerreras y aguerridas. Si eres una de ellas, tal vez te sientas identificada con estos 11 puntos:

1. Te molesta que confundan el ser femenina con la fragilidad

Eres de esas que pueden caerse siete veces y sabe que ocho veces se levantará.


2. No armas un drama por cualquier cosa

Como porque se te rompa una uña o porque se te dañe un alisado, sabes que es una tontera, bastante solucionable por cierto.


3. No defines al hombre de tus sueños como “el príncipe azul”

De hecho, se te revuelve el estómago cada vez que oyes a alguien usar esa expresión porque sabes que no hay príncipes, sino hombres con errores que trabajan para ser la mejor versión de sí mismos.

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Juan Galafa

4. Sabes el valor del trabajo

No te da pena ensuciarte las manos para ayudar a otros o hacer alguna tarea que lo implique.


5. Disfrutas de los tiempos contigo misma y con los otros

Estás en la capacidad de salir a tomarte un café sola acompañada de un buen libro, música o una revista.


6. Eres independiente pero sabes que eso no significa que no puedas compartir tu vida con alguien

o que le tengas temor a construir una familia; de hecho, sabes que esto juega a tu favor porque cuando estás en una relación no ahogas a tu compañero de vida demandando tiempo excesivo o atención.


7. No se te quema el agua o se te riega la leche

Desde pequeña aprendiste a cocinar para ti y no a esperar a que llegue otro a hacerlo en tu lugar.

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Benjamin Child

8. Tienes criterio, tus temas diarios son variados

Siempre tienes una opinión respetable y con argumentos de la actualidad, tu profesión, tu rol como mujer y cultura general.


9. Te molesta la superficialidad

Trabajas en ti y tienes claros tus valores y creencias. Eres leal a tu fe y a tus principios.


10. Disfrutas de las cosas pequeñas

No necesitas de mucho dinero, cosas o reconocimiento para saber que vales mucho.


11. No vives obsesionada buscando tu otra mitad o al príncipe azul

Sabes que eso es una añadidura del sentirte una mujer completa. Sabes que no te mereces una media naranja, sino una persona que sea igual de madura a ti para que compartan una felicidad entera.