Colaboración por Edén Sarai Barrales Martínez
Mexicana de 21 años. Amo la literatura y las lenguas, porque la forma en la que nos comunicamos muestra nuestra forma de percibir el mundo.

Al siguiente día, el brillo de tus ojos al mirarme ya no era el mismo.

Estábamos ahí, de pie uno delante del otro, yo te miraba con tanto amor, todo el amor que tenía, y tú frente a mí como siempre tan perfecto, no podía haber momento más bello. Las luces de la ciudad parecían no existir al no ocultarnos las estrellas, nunca se había visto tal cielo estrellado, tal bóveda celeste.

Te miré a los ojos, amaba tanto ver mi reflejo en ellos pues era la única prueba de que en realidad estabas conmigo y no era solo un sueño, porque en momentos como esos una vez más me pregunté “si nada es perfecto, entonces ¿qué es esto? ¿un sueño?”, no, era así, era real, tan real como el tacto de tu piel, como el sabor de tus labios, como el sonido de tu voz diciéndome “te amo”.

large-2

@sandra_gajarova

Acaricié tus brazos, te miré y te besé de la manera más tierna deseando que sintieras este inmenso amor. «Es hora» dije. Una sutil sonrisa, una lágrima guardada, un dulce adiós, y un inmenso “te amo”. Así concluirían  27 días a tu lado.

Día 28.

Te vi de nuevo, en el mismo lugar, la misma hora, de nuevo te sonreí y tú me miraste, te saludé como siempre con todo el amor del mundo, te abracé y en un beso rápido quise transmitirte mi alegría de volverte a ver.

large

@sandra_gajarova

Te amé tanto como la noche anterior, una vez más el momento era perfecto, una vez más convertiste un día normal en un día perfecto, estaba contigo y no me importaba nada, solo éramos tú y yo.

Otro día soleado y otro día a tu lado, frente a frente, una vez más era cierto, te amé como siempre te amé como nunca. Pero el brillo de tus ojos al mirarme ya no era el mismo, algo de ti había cambiado, algo en ti se sentía diferente.

Entonces comprendí lo que siempre había negado, no sé en qué momento te fuiste, en qué momento me dejaste sola, no pude recordar los días en los que te sentí conmigo.

Hasta ahora todos los día eran perfectos a tu lado y te amaré hasta que el corazón lo decida, porque siempre te he amado aunque nunca hayas estado.