Colaboración por Aldo Uribe
Las actitudes son contagiosas. ¿Merece la pena contagiarse de la tuya?

Esa odiosa tarea de tener que repetir una y otra vez que NO TE PASA NADA.

Ya sea que vivas solo o no, para todos es inevitable pasar por momentos en los cuales nos encontramos sin compañía. Sin embargo, sabemos que existen personas que disfrutan de esto más que otras, y no es que odies estar con alguien más o tengas problemas con tus amigos o familia; puedes amar a la gente que te rodea y disfrutar mucho cuando los ves y pasan el rato juntos, pero vamos, ¿a quién no le gusta darse un tiempo para sí mismo?

1. Las salidas con los amigos

Y es que a pesar de que los amigos son de lo mejor que tenemos, muchas veces se arreglan salidas casi todos los días, justo cuando tú quisieras quedarte en casa y darte un tiempo para relajarte o hacer algunas cosas pendientes, pero son tus amigos y es difícil decirles que no. 


2. Las visitas de la familia

Ver a papá y a mamá, o una visita de los hermanos es algo que nos llena el corazón a todos, pero ¿qué tal si lo dejamos para un día a la semana? Pues si bien amamos a nuestra familia, también nos gusta pasar el día viendo películas, leyendo o simplemente sin preocuparnos por cómo se ve la casa por hoy.


3. Empezar una relación

Cuando eres una persona a la que le gusta darse su tiempo, es algo difícil encontrar a alguien que lo entienda y tratar de hacerle comprender que aunque son una pareja ambos deben darse su espacio y que su vida no tiene que cambiar completamente. A veces resulta un tanto complicado.


4. Los demás siempre piensan que estás deprimido

Le dices a tus amigos que hoy no quieres salir y la respuesta es ¿te pasó algo?, ¿qué tienes? se preocupan por ti y comienzan a pensar en lo triste que puedes estar, se sorprenderían si les dijeras que lo que tienes es ganas de ver un maratón de series o estrenar ese videojuego que no has podido empezar desde hace 1 mes.

En fin, se trata de encontrar un equilibrio, dale su tiempo a tu familia y amigos, construye relaciones estables y sanas pero nunca no te olvides de ti.