Colaboración por Ximena Ugalde
Mexicana con alas, amante de los viajes, explorar lugares nuevos y descubrirme a mí misma cada día. Estudiante de Creación y Desarrollo de Empresas con sueños y metas tamaño jumbo. Blog

¡Aplicables para cualquier viaje!

Cinque Terre (chincue-terre pronunciado en español) es un destino no muy común en Italia, pero muy conocido en fotos, reportajes, hasta imágenes de fondos de pantalla.

Desde que estábamos planeando nuestro viaje con mis amigas en mi intercambio, dijimos que sería increíble poder ir a conocer este sitio, así que nos organizamos para tomar el tren de Milán a Monterosso. Para no hacer el cuento largo, este día fue toda una travesía que nunca voy a olvidar por tantas cosas que nos pasaron, y quiero resumirlas en 5 lecciones para que no las vuelva a repetir.

1. Salir de fiesta + tener que tomar un tren a las 6 am. es una muy, muy mala combinación

Para empezar el día, perdimos nuestro tren. Así como se lee. Aunque todas habíamos puesto alarmas, el sueño tan profundo no nos permitió levantarnos y al despertar, nos dimos cuenta que el tren había partido sin nosotras hace 30 minutos.


2. Confía en que siempre hay ángeles de la guarda en tu viaje

Aunque llegamos a la estación de trenes muy estresadas, sin saber que hacer o cómo íbamos a llegar a Cinque Terre, nos tocó de fortuna unos guardias en el tren muy amables, los cuales nos dijeron que por esa vez no nos iban a cobrar multa, pero para la siguiente serían 80E por persona por despistadas.


3. No siempre confíes en las fotos

En las fotos que habíamos visto antes de ir a conocer, nunca nos dimos cuenta que para poder tomar una foto como las que habíamos visto en postales, Google, o revistas, o simplemente para tener esa vista, era necesario escalar, o incluso tomar un barco desde afuera de la pequeña ciudad… por lo que cuando llegamos y vimos, no era nada como lo habíamos imaginado.


4. Aprende a sacarle lo bueno aunque no todo esté saliendo bien

Aunque ya habíamos tenido un día bastante pesado para comenzar, no nos desmotivamos y seguimos buscando soluciones, tomando distintos trenes para conocer las otras ciudades a pesar del poco tiempo que teníamos.


5. Apreciar y disfrutar cada pequeño momento de aventura

Al final de todo, tuvimos un día hermoso, lleno de cosas bellas, paisajes increíbles y una experiencia entre amigas que es lo más importante. Disfrutar y relajarnos es la mejor manera de que las cosas fluyan y aprender a resolver problemas es clave también para que todo salga como planeado.