Colaboración por Mayra Ascencio Calderón
Amante de las artes y de las experiencias diarias. Melómana y apasionada por la guitarra. Escribir es un gran placer para mí tanto como viajar. Fanática de la comida peruana y de las zapatillas cómodas. "No hay nada mejor en el mundo que ser tú misma".

“Viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente”. -Mark Twain

Viajar, una de las palabras más emocionantes del mundo, para los que amamos los nuevos retos y las nuevas experiencias, sabemos que viajar es una poderosa palabra que nos hace sentir muy nerviosos y felices a la vez. Existen muchas personas que piensan que emprender nuevos rumbos es sólo para desorientados e incapaces de establecerse en un solo lugar, eso es mentira. Para estos incrédulos que no se animan a moverse de su zona de confort, de todas las conclusiones que saqué, escogí estas 6 hermosas reflexiones que he sacado en cada experiencia que he tenido y que todavía me falta por vivir.

1. Por cada viaje emprendido conoces gente nueva

Muchas veces puede suceder que debemos tener cuidado en lidiar con desconocidos, pero imagínense cuanta gente increíble hay en el mundo con la que podemos contar y que siempre tienen muchas anécdotas e historias para compartir. Cuando inicias estas conversaciones te sorprendes de todas las vivencias posibles de un ser humano y aprendes a conocer los ideales y costumbres de otros. ¡Estos momentos son únicos!


2. El camino es un reto

La dificultad en las alturas o en tramos muy largos se convierten en metas propias, es aquí donde entiendes que todas las personas en este mundo tenemos distintas metas en la vida y que cada uno va a su propio ritmo, ponerlo en práctica en los viajes es importante y te enseña a entenderlo de la mejor manera ya que estás superando constantemente distintos obstáculos en el camino.


3. El contacto con la naturaleza es una sensación súper provechosa para la mente y el cuerpo 

Quedarte parado contemplando un paisaje luego del tremendo camino que tuviste que superar es tan satisfactorio que resulta al final un momento muy relajante y te llena de tanta vitalidad que lo puedes sentir cada segundo que te quedas pensando en la majestuosidad de la creación de este mundo.


4. Mochilear no es sinónimo de irresponsabilidad y dejadez

Para las personas que sobreviven los viajes llevando comida, abrigos y cosas necesarias en sus mochilas, deben entender que por cada paso que dan llevan una gran responsabilidad de su propia vida y aprenden a valorar mucho cada pedazo de pan que tienen que ingerir o cada gota de agua que tienen que reservar para seguir su camino.


5. A tomar decisiones 

Muchas veces el hecho de haber emprendido un viaje es una gran señal de que eres capaz de tomar decisiones en tu vida, ya que esto es totalmente voluntario y depende de ti y de tus capacidades para poder organizarte en dicho camino.


6. A reflexionar

Para los que aún no han dado el paso y todavía no se han ido solos de viaje, déjenme decirles que en lo personal considero una gran decisión para nosotros mismos ya que nos enseña a entender nuestras propias debilidades, nuestras capacidades y sobre todo el grado en que valoramos las cosas y a las personas que tenemos en nuestra vida cotidiana.

Estas seis reflexiones sólo son algunas de tantas conclusiones que muchas veces no notamos en primera instancia, así que los invito a atreverse y a salir al mundo para poder vivir nuevas experiencias y poder adquirir conocimiento e interrelacionarnos con otras personas ya que cada uno de nosotros somos un mundo distinto. ¡A viajar!